Especialistas explican cuáles son los principales riesgos del mal uso de antibióticos

Los antibióticos se encuentran en el grupo de medicamentos denominados antimicrobianos, y son utilizados para tratar infecciones causadas por bacterias, ya sea vía oral, tópica, a través de una inyección o vía intravenosa.

El equipo del Programa de Regulación y Optimización de Antimicrobianos (PROA) de la Clínica Las Condes, explica que la prescripción de antibióticos es realizada por un médico “que asegurará la elección correcta, la dosis adecuada y la duración del tratamiento”.

“Habitualmente esta indicación se ajusta a los síntomas identificados en el paciente y al diagnóstico, lo que se logra mediante la obtención de cultivos de sangre, fluidos u otros”, detallan los profesionales.

Cuidados del paciente

Los especialistas aseguran que es indispensable que el tratamiento con antibióticos se siga al pie de la letra ya que, errores en la administración de estos medicamentos, pueden tener como consecuencia falla en la respuesta al tratamiento y otros efectos adversos.

Sin embargo, añaden, lo más grave es que se genera resistencia a los antimicrobianos por parte de los gérmenes.

En caso de no seguir con las indicaciones, “los gérmenes desarrollarán mecanismos que les permiten ser inmunes a estos fármacos y esto provocará que, en un próximo tratamiento, estos medicamentos no tengan efecto”, advierten.

Los médicos señalan que “esta resistencia puede transmitirse a gérmenes que infecten a otras personas, lo que generará que finalmente toda la población esté susceptible a infecciones que no puedan ser tratadas, aumentando el riesgo de mortalidad”.

Amoxicilina mal usada

Los especialistas indican que uno de los ejemplos más recurrentes es el uso de la amoxicilina para el tratamiento de la faringitis. Esta enfermedad es viral, pero los pacientes la identifican erróneamente como bacteriana.

“Al remitir el cuadro viral, el paciente malinterpreta que fueron los antibióticos los que hicieron efecto, sin embargo, esta mejoría corresponde a la evolución natural de la enfermedad, ya que algunos virus desaparecen sin necesidad de intervenirlos, como los del resfrío común”, aclaran los médicos.

En el ámbito intrahospitalario, las personas que ingresan por patologías infecciosas suelen estar más graves y pueden requerir antimicrobianos de amplio espectro, es decir, que eliminan múltiples gérmenes agresivos.

El sobreuso de antimicrobianos sin indicación correcta hace que las resistencias vayan en alza y sea cada vez más difícil encontrar el fármaco que logre controlar las infecciones graves, aumentando así la mortalidad.

“Una de las maneras de controlar esta crisis mundial, es educar y generar instancias regulatorias”, plantean los expertos.

Fuente: Clínica Las Condes.

Compartir este artículo

Artículos relacionados