Estudio clínico busca evaluar eficacia de terapia celular en pacientes con lupus renal grave

Cells for Cells, centro de investigación experto en terapia celular, está realizando un estudio clínico que busca evaluar la eficacia de una terapia en pacientes con lupus renal grave con células mesenquimales del estroma (MSC).

Este tipo de células madre destacan por sus propiedades inmunosupresoras, regenerativas y también porque su empleo clínico no requiere experimentaciones de compatibilización genética previa.

El Dr. Fernando Figueroa, director de la Unidad de Reumatología de la Clínica Universidad de los Andes y de su programa de Terapia Celular, explica que “el ensayo clínico denominado MSC-ROLE es un estudio controlado con placebo que evalúa comparativamente a pacientes con enfermedad renal grave, que son todos asistidos con los inmunosupresores de uso habitual, pero que en algunos casos reciben adicionalmente la terapia celular o bien un placebo”.

Alta calidad técnica

Esta investigación contempla una primera fase, que ya está concluida, en que se comparan tres grupos de pacientes tratados con dosis escalonadas de células para así definir la dosis óptima del tratamiento.

La segunda fase, todavía en curso, incluye 30 pacientes con enfermedad renal grave, aleatorizados en terapia estándar con placebo versus terapia estándar con MSC, a quienes se les hará seguimiento durante un año.

Para el Dr. Figueroa, la importancia de esta investigación radica en que permitiría confirmar con un estudio de alta calidad técnica el rol de esta terapia, destinada a usarse en concomitancia con los tratamientos actuales y sin riesgos aparentes.

“Uno de sus aspectos de mayor interés es la posibilidad de aplicarlo incluso en situaciones que usualmente contraindican el uso de inmunosupresores, como ocurre con las infecciones que a menudo afectan a los pacientes con lupus eritematoso sistémico grave, limitando o retardando su oportuno tratamiento”, destaca el especialista.

Enfermedad autoinmune

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune que se denomina “sistémica” por su capacidad de involucrar a diversos órganos y sistemas corporales.

Generalmente se manifiesta con artritis, caída del pelo y compromiso de la piel, pero también con formas más graves que afectan al riñón o el cerebro. En mujeres jóvenes alcanza una frecuencia de hasta una en mil personas.

La enfermedad es una consecuencia de la agresión del sistema inmune a los órganos y tejidos del propio cuerpo. Su origen es multifactorial, pudiendo desencadenarse por factores genéticos y ambientales, entre los que se incluye la exposición al sol, hormonas y el estrés o los eventos biográficos negativos.

Según la Agrupación Lupus Chile, en el país, existen alrededor de 15 mil personas con LES, con una prevalencia de la enfermedad de 80 casos por 100.000 habitantes. Cada año se estiman unos 700 casos nuevos.

Su diagnóstico y tratamiento precoz contribuyen a una evolución favorable, sobre todo en menores de 40 años, que es el grupo afectado por una mayor alza de la mortalidad.

El Dr. Figueroa asegura que “la elección del tratamiento depende de la actividad y severidad de la enfermedad, y a menudo conlleva un alto costo personal, particularmente en la nefropatía o nefritis lúpica, que es la más frecuente de las manifestaciones graves, sobre todo en la población latina”.

“En estos casos, raras veces se alcanza una remisión clínica completa, en tanto que los efectos adversos de los tratamientos imponen una pesada carga”, añade.

Fuente: Clínica Universidad de Los Andes y Cells for Cells.

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