Hasta un 70% de la población chilena estaría infectada con bacteria que puede provocar cáncer gástrico

Cada año, el cáncer gástrico provoca el fallecimiento de más de tres mil personas en Chile, constituyéndose en una de las principales causas de mortalidad por tumores malignos en el país. Los mecanismos implicados en su desarrollo y potenciales terapias para enfrentarlo fueron parte de la 46ª Reunión Anual de la Sociedad de Bioquímica y Biología Molecular, que se desarrolló en La Serena.

Uno de los dos simposios del encuentro fue “Diferentes ángulos del cáncer y enfermedades prevalentes relacionadas”. Entre sus organizadores y expositores, se encuentra el doctor en Bioquímica Andrew Quest, director del Centro de Estudios en Ejercicio, Metabolismo y Cáncer (CEMC) de la Universidad de Chile, quien ha enfocado parte de su trabajo en describir y comprender el mecanismo por el cual la bacteria Helicobacter Pylori (H. pylori) infecta las células gástricas y provoca, de este modo, cáncer en el estómago.

Sus investigaciones apuntan a desarrollar herramientas eficaces y no invasivas para el diagnóstico precoz y el tratamiento de la enfermedad en fase inicial utilizando nanotecnología.

“El cáncer gástrico es una de las principales causas de muerte por tumor maligno en el mundo y, particularmente, en Chile. Hasta ahora, han sido descritos dos tipos principales, distinguibles histológicamente: el difuso y el intestinal. En el primer caso, las principales responsables son mutaciones génicas; en el segundo, la infección por la bacteria Helicobacter Pylori es considerada el principal factor de riesgo asociado al desarrollo de la enfermedad”, explica el director del CEMC.

Mayor tasa de mortalidad en América Latina

Entre los años 2002 y 2017, de acuerdo a cifras del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, el cáncer gástrico provocó 76.574 hospitalizaciones y la muerte de 51.358 personas en Chile, con un promedio de edad de 70,5 años entre los fallecidos. El 65% de quienes murieron fueron hombres (34.139).

En 2017, ocurrió el deceso de 3.298 personas con motivo de esta enfermedad, cuya aparición predomina entre los 70 y los 80 años. La tasa de mortalidad en el país llega a casi 18 por cada 100 mil habitantes, siendo así la más alta de América Latina, donde alcanza a 6,6.

Según la Organización Panamericana de la Salud, más de la mitad de la población mundial está infectada por H. pylori, bacteria causante de gastritis crónica y que, en el 15 a 20% de los casos, origina úlceras pépticas, linfomas tipo MALT (tejido linfoide asociado a mucosa) y cáncer gástrico. Este último produce más de un millón de muertes en el mundo y el 90% de esos tumores son secundarios a la infección por H. pylori, que también es responsable de casos de anemia por deficiencia de hierro y vitamina B12, y de trombocitopenia inmune.

“En Chile, la prevalencia de esta bacteria es aún mayor, llegando al 70% de la población, aunque un porcentaje menor, pero no por ello poco significativo, desarrolla después el cáncer gástrico tipo intestinal”, afirma Andrew Quest.

“Que en la persona se presente el cáncer puede incidir una disposición genética, como también factores ambientales, de salud y dieta. De todos modos, hay varios factores no claramente definidos que favorecen la aparición de esta enfermedad”, complementa.

La bacteria

El académico de la Facultad de Medicina Universidad de Chile plantea que las personas pueden infectarse con H. pylori en cualquier momento de su vida, aunque muchas veces esto sucede en su niñez.

“Los más expuestos son quienes viven en condiciones sociales y económicas menos favorables, debido a una higiene deficiente y a un sistema sanitario más precario. Incluso, está la posibilidad de infección vía heces, que de alguna manera llegan al agua o a la comida, y así a las personas”, sostiene el doctor Quest.

Una vez que la persona se infecta con H. pylori, puede tenerla incluso 30 o 40 años hasta que presenta cáncer gástrico. “En todo ese tiempo, el microorganismo va generando daños, quizás pequeños, pero es la acumulación la que en algún momento provoca la génesis del cáncer”, dice el científico.

La solución, por ahora, es la eliminación de la bacteria vía antibióticos. “Pero antes de hacer esto tenemos que saber si la persona porta la H. pylori, lo cual pasa por someterse a una endoscopía, que es un examen que busca observar la zona del esófago, estómago y duodeno. Se trata de un estudio que apunta a diagnosticar patologías que causan problemas en el tubo digestivo superior. El punto es que es una técnica muy invasiva: a la persona se le hace dormir, se le introduce una sonda, se extraen muestras e imágenes de su estómago”.

“Además en Chile, dado que el 70% de la población tiene H. pylori, habría que hacerla prácticamente a todos o al menos a cerca de 14 millones de personas. Entonces, hacer una endoscopía al 70% de la población no es algo que el sistema de salud pueda resistir”, advierte.

El académico de la Universidad de Chile dice que en Japón, un país con una alta prevalencia de cáncer gástrico, “simplemente se practica la endoscopía a buena parte de la población y, si a la persona se le detecta la H. pylori, se le somete a tratamiento farmacológico. Pero hablamos de un país rico, que no es el caso de Chile”.

En cuanto al uso de antibióticos, Quest afirma que el tratamiento es muy agresivo y cada vez menos eficiente, “porque, en el caso de Chile, se consume estos fármacos en forma poco racional o intermitente, sin seguir la prescripción médica de modo riguroso, con lo que se selecciona bacterias cada vez más resistentes a los antibióticos”.

Fuente: Universidad de Chile.

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