Los cinco mayores factores de riesgo de la artritis reumatoide y cómo tratarla

El jueves 12 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Artritis Reumatoide, enfermedad que causa dolor, inflamación, rigidez y pérdida de la función de las articulaciones, especialmente las que unen los dedos con las manos y los dedos con los pies.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la artritis reumatoide (AR) afecta principalmente a mujeres, cifrando en alrededor del 70% de los casos.

Los especialistas no están seguros de por qué la menopausia afecta a mujeres con artritis reumatoide, pero tendría relación con las hormonas. De hecho, muchas pacientes ven mejorar sus síntomas de la AR en el período de embarazo, posiblemente por el aumento de sus niveles hormonales de estrógeno.

Esta es una enfermedad autoinmunitaria, en que el sistema inmunitario ataca por error los tejidos del cuerpo. Puede resultar difícil de diagnosticar en las etapas tempranas, debido a que los signos y síntomas tempranos son similares a los de muchas otras enfermedades. No hay un análisis de sangre o hallazgo físico para confirmar el diagnóstico.

Cinco factores de riesgo de AR

El género: las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar artritis reumatoide. Aproximadamente el 70% de las mujeres, según la OMS.

Edad: la artritis reumatoide se puede producir a cualquier edad, pero más frecuentemente comienza a mediana edad.

Antecedentes familiares: si un familiar padece artritis reumatoide, el riesgo es mayor.

Tabaquismo: fumar cigarrillos aumenta el riesgo de desarrollar artritis reumatoide, especialmente si hay una predisposición genética. Fumar también parece estar asociado a una gravedad mayor de la enfermedad.

Sobrepeso: las personas que tienen sobrepeso parecen presentar un mayor riesgo de desarrollarla.

Tratamientos

Cuando se comienza de forma temprana el tratamiento indicado por el médico es más probable que los síntomas de la artritis reumatoide logren su remisión.

Estos son parte de los procedimientos para tratar esta patología:

• Uno de los tratamientos para la AR consiste en la toma de medicamentos indicados según la gravedad de los síntomas y el tiempo estimado que se tiene la enfermedad.

• El médico también puede recomendar un tipo de terapia, con distintos profesionales de la salud que trabajan para contribuir a mejorar la calidad de vida de los pacientes con AR5.

• Los agentes biológicos, o también conocidos como modificadores de la respuesta biológica, son la nueva clase de fármacos modificadores de la enfermedad. Estos suelen ser más eficaces cuando se los combinan con los medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad convencional5.

• Además de un tipo específico de medicación, el profesional puede recomendar una clase de terapia no farmacológica que ayude al paciente a llevar la AR de la mejor manera posible. Entre las opciones frecuentes se encuentra la derivación a un terapeuta ocupacional o a un fisioterapeuta.

• En algunos casos, el médico puede sugerir realizar una cirugía para reparar las articulaciones dañadas.

Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden variar en intensidad e incluso pueden aparecer y desaparecer. Los períodos de mayor actividad de la enfermedad, denominados brotes, se alternan entre períodos de remisión relativa, cuando la hinchazón y el dolor se disipan o desaparecen.

Con el paso del tiempo, la artritis reumatoide puede provocar que las articulaciones se deformen y salgan de lugar.

Para más información respecto de cómo convivir con esta enfermedad, actividades y tratamientos disponibles, se ha dispuesto el sitio www.cuidarnosjuntos.com que tiene información validada para todo público en materia de salud.

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