¿Cómo reconocer una apendicitis aguda en niños?

La apendicitis aguda es la inflamación del apéndice, un pequeño divertículo del intestino que se encuentra en el ciego, el inicio del colon. Esta inflamación afecta con mayor frecuencia a niños entre los ocho y 12 años, aunque se puede producir a cualquier edad, incluso en recién nacidos y lactantes.

Las causas que pueden desencadenar esta enfermedad se asocian a una obstrucción en el apéndice, ya sea por heces (fecalitos), cuerpos extraños, parásitos o tumores, aunque estos últimos son poco habituales.

Reconocer los síntomas

El equipo de Cirugía Pediátrica de la Clínica las Condes, explica que “una consulta precoz es importante para evitar complicaciones, como que se perfore el apéndice, condición que se conoce como peritonitis, y que puede ser muy grave si no se realiza una cirugía en forma oportuna”.

La recomendación de los profesionales es dirigirse al servicio de urgencias más cercano ante los siguientes síntomas:

• Dolor abdominal localizado en la parte baja derecha del abdomen, persistente, que aumenta en intensidad a medida que pasan las horas.

• Vómitos frecuentes e inapetencia.

• Fiebre generalmente baja al inicio del cuadro.

En el servicio de urgencia, de acuerdo al examen clínico que realice el residente de turno, se evaluará la necesidad de realizar análisis complementarios para acercarse al diagnóstico de apendicitis (hemograma, ecotomografía y/o escáner abdominal).

Procedimiento quirúrgico

Las apendicitis agudas son operadas preferentemente por vía laparoscópica o mínimamente invasiva, siendo necesario solo en algunos casos seleccionados realizar una cirugía abierta.

La cirugía laparoscópica es un procedimiento que se realiza con anestesia general, para luego introducir una cámara por el ombligo e identificar y retirar el apéndice inflamado, con la ayuda de una o dos incisiones de 5mm adicionales en el abdomen, donde se colocan algunas pinzas para asistir la extracción exitosa.

La estadía postoperatoria habitualmente es de uno a dos días en las apendicitis no complicadas, siendo más prolongadas en los casos de apendicitis complicadas, que ya han sufrido perforación y peritonitis.

Fuente: Clínica Las Condes.

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