Especialista en ACV: “La gente sabe que existe, pero no toma conciencia de que se puede prevenir”

El accidente cerebro vascular (ACV) se produce cuando una arteria cerebral que aporta oxígeno y nutrientes al cerebro se obstruye o se rompe, produciendo falta de irrigación, falta de nutrientes, daño y muerte neuronal.

Según los especialistas, casi el 90% de estos ataques son prevenibles si se consume una alimentación saludable, se evita la sal y las grasas saturadas, se realiza actividad física, ojalá al aire libre, se controla la presión arterial y la glucemia, se abstiene de fumar y se acude regularmente a los controles médicos.

“En Chile esta enfermedad es una de las segundas causas de muerte y constituye prácticamente una epidemia que lleva muchos años en el país, y de la cual la gente sabe que existe, pero no toma conciencia que se puede prevenir”, enfatiza la neuróloga Anita Olivos, referente de ACV del Hospital Dr. Gustavo Fricke.

“Una vez que ya el evento se ha producido, hay también instancias en las cuales podemos prevenir que empeoren y eso tiene que ver con las terapias de reperfusión actual que existen, que se llaman de trombolisis cerebral y trombectomía, que pueden ser aportadas en etapas precoces del accidente vascular”, explica la profesional.

La Dra. Olivos destaca que las personas deben acudir a urgencia “antes de las cuatro horas y media de los síntomas y por lo tanto uno podría evitar la debacle que significa tener una hemiparesia, un déficit del lenguaje o algún otro trastorno que provocan los accidentes vasculares”.

Los síntomas, que pueden aparecer individualmente o todos juntos, son:

• Trastorno del habla, es decir, que la persona no pueda comunicarse o lo haga de manera incomprensible.

• Dificultad para mover un brazo o una pierna.

• Asimetría facial, que implica que un lado de la cara no se mueve.

Tratamiento oportuno

La neuróloga, Dra. Vivian Moya, alerta que “una gran parte de la población podría cursar un ACV a lo largo de su vida, no tiene ninguna edad ni discriminación por sexo. Y lo más importante es que los síntomas, de identificarse precozmente, pueden recibir un tratamiento adecuado para tratar de prevenir en su mayor parte las secuelas neurológicas”.

“Cuando no se trata a tiempo, estos síntomas pueden perdurar y eso puede llevar a una incapacidad motora, inestabilidad de la marcha o problemas para la comunicación con su entorno o en su familia”, aclara.

Este es un evento de aparición brusca que afecta distintas funciones cerebrales. Es una urgencia tiempo-dependiente, lo cual significa que, mientras antes se reciba atención médica, mayores son las posibilidades de sobrevivir o quedar con menores secuelas.

Fuente: Hospital Dr. Gustavo Fricke.

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