Dislexia: una forma diferente de procesar la información que requiere apoyo especializado

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que consiste en la dificultad que tiene una persona en la lectura debido a inconvenientes para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y las palabras, es decir, en la decodificación.

“No es una enfermedad, sino una forma diferente de procesar la información”, consigna un artículo publicado en el sitio oficial de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe).

“Las personas con dislexia tienen una inteligencia normal, por lo que con la ayuda de un tutor o un programa de educación especial podrán alcanzar un nivel educativo adecuado a su edad. Pero necesitan apoyo especializado para ayudarles a desarrollar sus habilidades fonéticas, ortográficas y de comprensión lectora”, añade el texto.

Además, la publicación destaca que los niños con este trastorno tienen un pensamiento más intuitivo y creativo, lo que les permite destacar en campos como el arte, la música, el deporte o la ciencia.

¿Cómo saber si un niño tiene dislexia?

La dislexia no se debe a problemas intelectuales, de la audición o de la vista, y, si bien este trastorno no tiene cura, la evaluación y la intervención tempranas dan excelentes resultados, aunque los síntomas pueden ser difíciles de reconocer antes de que un niño empiece la escuela.

En ocasiones, este trastorno no se diagnostica durante años y permanece sin ser identificado hasta la adultez, por este motivo, la Sochipe entrega un detalle de los principales signos para estar alerta:

• Problemas con la lectura

Suelen aparecer en prebásica. El niño tendrá dificultades con las palabras: para leer y reconocerlas, y para aprender nuevas. Omitirá algunas palabras cuando lea en voz alta o no asociará las letras con sus respectivos sonidos. Durante la etapa escolar aparecen complicaciones al mezclar sonidos para formar un vocablo o para reconocer a simple vista aquellos que le resultan familiares. Aquí, el pequeño empieza a ser consciente de su problema, por lo que suele evitar activamente leer en voz alta, debido a la lentitud y los fallos que comete.

• Dificultades con la escritura

Al niño se le olvida rápidamente cómo escribir y suele cometer muchos errores ortográficos o invierte con mucha frecuencia el orden de los números, letras y vocablos. Es probable, además, que tenga mala caligrafía y escriba de manera desordenada.

• Complicaciones en la comprensión y expresión del lenguaje

Suele ocurrir que al niño le cuesta mucho trabajo encontrar la palabra adecuada para expresarse, así como el uso y la comprensión de los sinónimos. También puede confundirse cuando esté frente a problemas matemáticos, ya que no logrará comprenderlos, aunque puedan realizar las operaciones aritméticas.

• Problemas de secuenciación

Los niños tienen dificultades para aprender las tablas de multiplicar, los días de la semana o las horas el reloj. Tampoco se suelen manejar bien con el dinero ni con el tiempo, les cuesta mucho organizarse y suelen ser desordenados.

La Sochipe resalta que es necesario que los niños, ante la presencia de estos síntomas, reciban la atención psicopedagógica que necesitan, y que probablemente se prolongará por varios años.

“El niño que sufre dislexia, con el apoyo adecuado, puede llegar a tener un buen manejo del lenguaje y la lectoescritura, pero es indispensable detectarla y tratarla cuanto antes, ya que de otro modo puede interferir significativamente en el rendimiento académico y en su vida diaria”, advierte.

Fuente: Sociedad Chilena de Pediatría.

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