Estudio sobre el sistema auditivo ganó el Premio de Investigación Médica 2023

La Academia Chilena de Medicina otorgó su Premio de Investigación Médica 2023 al Dr. Paul Délano Reyes, director académico del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y profesor de la Facultad de Medicina del mismo plantel.

La distinción, entregada desde 1974, tiene el propósito de destacar a un médico chileno que mantenga una línea de investigación definida y prolongada en un tema relevante para la medicina clínica o la salud pública. Este trabajo, además, debe haber originado publicaciones en revistas científicas incluidas en bases de datos internacionales (“corriente principal”), repercutiendo positivamente en el conocimiento médico, la docencia o en las políticas de salud del país.

Este año, el premio recayó en el profesor Délano en reconocimiento a sus estudios sobre el sistema auditivo, línea de investigación que ha contribuido de forma importante al conocimiento de su funcionamiento y ha tenido implicancias, por ejemplo, para identificar la relación entre hipoacusia y deterioro cognitivo o en la comprensión de mecanismos fisiopatológicos involucrados en el tinnitus.

“Me siento muy honrado. Es una distinción muy relevante que la Academia Chilena de Medicina otorga una vez al año a un médico que ha realizado un aporte importante en actividades de investigación para la salud de Chile. Agradezco a la Academia por tomar en cuenta mi trabajo de investigación, que se ha centrado en la neurobiología de la audición y su relación con la patología auditiva”, expresó el académico.

El Dr. Paul Délano explica que la investigación en torno al sistema auditivo comenzó con la neurociencia auditiva, es decir, “entendiendo los mecanismos de la percepción auditiva”. En ese campo, el académico ha estudiado el rol del sistema eferente auditivo.

“En palabras sencillas, cuando uno piensa en un sistema sensorial como el auditivo, el esquema es que una onda acústica es captada por el oído, y luego el cerebro interpreta esto como un sonido. El sistema eferente auditivo hace lo opuesto: el cerebro se conecta con el oído y desde el oído emergen pequeños sonidos, que se denominan emisiones otoacústicas, las que podemos medir en la práctica clínica o en modelos experimentales con micrófonos de alta sensibilidad”, detalla.

Comprender el funcionamiento de estas vías eferentes auditivas y su relación con hipoacusia o tinnitus, “han sido preguntas de investigación que hemos abordado por años en el laboratorio. En mi actual proyecto Fondecyt 1220607, pretendemos comprender la dinámica del sistema eferente auditivo durante momentos en que desaparece la percepción del tinnitus, en un paradigma de inhibición residual”.

Un campo que impacta en la calidad de vida

Junto con el tinnitus, el profesor Délano ha estudiado la hipoacusia o sordera, que puede afectar severamente la calidad de vida de las personas.

Desde el punto de vista epidemiológico, la hipoacusia es una de las patologías más prevalentes en la medicina, y afecta principalmente a dos grupos etarios: “Los recién nacidos, donde uno a dos de cada mil recién nacidos puede venir con un problema auditivo, y los adultos mayores, ya que con el paso del tiempo todos vamos perdiendo audición en forma paulatina”. En el caso del primer grupo, enfatiza el Dr. Délano, resulta crucial el diagnóstico precoz, dado que un “tratamiento temprano de la sordera permite un desarrollo adecuado del lenguaje oral”.

El académico ha desarrollado varios proyectos de investigación para comprender mejor la posible relación entre la pérdida auditiva relacionada a la edad (presbiacusia) con el deterioro cognitivo. “Particularmente, hemos descrito la relación entre regiones cerebrales no auditivas, como la corteza cingulada, con la pérdida de emisiones otoacústicas, y cómo esto se relaciona con el deterioro cognitivo”, explica.

Estos hallazgos son particularmente relevantes, “ya que la presbiacusia es la tercera patología más frecuente en los adultos mayores, por lo que comprender los mecanismos de cómo se relacionan estas dos patologías nos puede ayudar a encontrar soluciones, como -por ejemplo- retardar la progresión del deterioro cognitivo y, por supuesto, ayudar a las personas con problemas auditivos”, concluye.

Fuente: Universidad de Chile.

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