Estudio de la Universidad de Oxford concluyó que internet no causa daños irrefutables a la salud mental

Los vínculos entre la adopción de internet y el bienestar psicológico son, como mucho, pequeños, a pesar de las suposiciones populares sobre los efectos psicológicos negativos de las tecnologías y plataformas web, según concluyó un importante estudio internacional publicado por el Oxford Internet Institute.

El estudio examinó datos de dos millones de personas de entre 15 y 89 años en 168 países, pero encontró asociaciones más pequeñas y menos consistentes de lo que se esperaría si internet estuviera causando un daño psicológico generalizado, según el equipo de investigación.

El profesor Andrew Przybylski, del Oxford Internet Institute y el profesor asistente Matti Vuorre, de la Universidad de Tilburg, llevaron a cabo el estudio, que muestra que en las últimas dos décadas solo se han visto cambios pequeños e inconsistentes en el bienestar global y la salud mental.

“Buscamos con mucho ahínco una prueba irrefutable que vinculara la tecnología y el bienestar y no la encontramos”, planteó el profesor Przybylski.

“Estudiamos los datos más completos sobre bienestar y adopción de internet jamás considerados, tanto en el tiempo como en la demografía de la población. Aunque no pudimos abordar los efectos causales del uso de internet, nuestros resultados descriptivos indicaron asociaciones pequeñas e inconsistentes”, agregó el profesor Vuorre.

Más datos para nuevas investigaciones

El equipo instó a las empresas de tecnología a proporcionar más datos para que haya pruebas concluyentes de los impactos del uso de internet.

“La investigación sobre los efectos de las tecnologías de internet está estancada porque los datos más urgentemente necesarios son recopilados y mantenidos a puerta cerrada por empresas tecnológicas y plataformas en línea”, advierten los académicos.

“Es crucial estudiar, con más detalle y con más transparencia por parte de todas las partes interesadas, los datos sobre la adopción individual y el compromiso con las tecnologías basadas en internet. Estos datos existen y son analizados continuamente por empresas tecnológicas globales para marketing y mejora de productos, pero lamentablemente no son accesibles para investigaciones independientes”, remarcaron.

El bienestar se evaluó utilizando datos de encuestas cara a cara y telefónicas realizadas por entrevistadores locales en los idiomas nativos de los encuestados.

La salud mental se evaluó utilizando estimaciones estadísticas de trastornos depresivos, trastornos de ansiedad y autolesiones en unos 200 países entre 2000 y 2019, según lo estimado a partir de datos de salud agregados de los estados miembros de la Organización Mundial de la Salud.

El artículo completo, “Bienestar global y salud mental en la era de internet”, se publicará en la revista Clinical Psychological Science.

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