La adenoamigdalectomía es beneficiosa para algunos niños con trastornos respiratorios leves del sueño

Un ensayo clínico determinó que la extirpación quirúrgica de las amígdalas y adenoides en niños que roncan y tienen problemas respiratorios leves al dormir, mejora el sueño, calidad de vida y presión arterial un año después de realizada la cirugía.

El estudio, respaldado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), es el primero que aborda los efectos de la adenoamigdalectomía en menores de edad con trastornos respiratorios leves del sueño (TRS).

“Nuestros datos sugieren que para los niños que no tienen más síntomas que los ronquidos, es razonable monitorearlos a lo largo del tiempo sin proceder a la cirugía”, dijo la líder del estudio, Dra. Susan Redline.

“Sin embargo, para los niños que tienen problemas de sueño alterado, somnolencia diurna y problemas de conducta, nuestros datos sugieren que la cirugía puede ser una opción muy razonable”, sostuvo la investigadora de la Escuela de Medicina de Harvard.

Trastornos respiratorios

TRS se refiere a alteraciones respiratorias durante el sueño que pueden variar desde ronquidos fuertes hasta apnea al momento de dormir. Afectan entre el 6% y el 17% de los niños en los Estados Unidos.

Algunas investigaciones indican que, si no se trata, la afección puede aumentar el riesgo de problemas de conducta, reducción de la calidad de vida y enfermedades cardiovasculares, incluidas las cardíacas y la presión arterial alta. Incluso podrían afectar el desarrollo del cerebro, la cognición y el rendimiento académico.

La adenoamigdalectomía, o extirpación de amígdalas y adenoides agrandadas, es un tratamiento estándar para niños con TRS de moderado a grave y tiene como objetivo reducir los ronquidos y mejorar la respiración en quienes padecen esta afección.

El ensayo de adenoamigdalectomía pediátrica para roncar (PATS) fue un ensayo clínico aleatorizado en el que participaron 459 niños y adolescentes (entre 3 y 12 años) con TRS leve que se inscribieron en siete centros académicos del sueño en los Estados Unidos entre 2016 y 2021.

Durante el ensayo, la mitad de los participantes recibieron una adenoamigdalectomía y la otra mitad recibió atención de apoyo sin cirugía, que incluyó educación estandarizada sobre sueño y estilo de vida saludables y derivación para alergias o asma no tratadas.

Resultados del estudio

Luego, los investigadores evaluaron los resultados relacionados con el desarrollo neurológico, el comportamiento, la salud y el sueño en estos grupos, utilizando medidas de atención y función ejecutiva, que incluye un conjunto de habilidades cognitivas que ayudan a los niños a gestionar las actividades cotidianas.

Al final del estudio, la cognición y la atención mejoraron en ambos grupos, pero la mejora no fue significativamente mayor en los niños que fueron tratados con cirugía en comparación con el grupo que no recibió cirugía.

Los resultados secundarios del estudio mostraron varios cambios beneficiosos en el grupo de cirugía. Estos incluyeron menos somnolencia diurna, reducción de los TRS, menos ronquidos, menos problemas de conducta, mejor calidad de vida y presión arterial más baja.

Los investigadores planean explorar los impactos a largo plazo de la cirugía en esta población y señalan la necesidad de desarrollar herramientas de detección mejoradas que identifiquen mejor qué niños tienen más probabilidades de beneficiarse de la adenoamigdalectomía.

“Está claro que la adenoamigdalectomía puede ayudar a algunos niños con trastornos respiratorios leves durante el sueño. Sin embargo, puede que no sea apropiado para todos”, dijo la Dra. Marishka Brown.

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