Día Mundial contra el Cáncer: los desafíos en el diagnóstico temprano de la leucemia

En Chile, el cáncer representa la principal causa de muerte, cobrando la vida de 150 personas por cada mil habitantes, según datos del Minsal. En el Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemoró el 4 de febrero, se ponen de manifiesto los desafíos que enfrenta el país respecto del diagnóstico temprano de la leucemia.

En septiembre de 2020, Teresa llevó a su hija Ana, de cuatro años, a una consulta pediátrica porque le dolían mucho las piernas y le estaba costando caminar. Luego de examinarla, pensaron que podía ser sólo una anemia severa o deficiencia de vitamina B12, pero le hicieron más pruebas para descartar otras enfermedades. El diagnóstico fue grave: Ana padecía de leucemia linfoblástica aguda.

La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es un cáncer que se origina en la médula ósea, donde se producen las células de la sangre. Allí, las células cancerosas se multiplican rápidamente y desplazan a las células normales, lo que provoca anemia, infecciones, sangrados y otros síntomas.

Este tipo de leucemia debe su nombre a su rápido avance: si no se trata a tiempo puede ser fatal en unos pocos meses. Además, es la leucemia más común entre niños, especialmente de los dos a los seis años, y representa del 30 al 75% de los diagnósticos de cáncer de sangre en ese rango de edad. Pero es una enfermedad muy poco frecuente: de cada mil habitantes sólo se presentan dos casos.

Unos meses antes de su diagnóstico, Teresa había llevado a su hija a una consulta pediátrica porque tanto ella como la parvularia de su jardín encontraban que Ana estaba muy pálida. En la consulta la devolvieron a su casa y le dijeron que no había ningún problema.

“La leucemia aguda en niños y adultos es una enfermedad muy poco frecuente y por ende el índice de sospecha del médico general o pediatra es muy bajo. Esto puede condicionar el retraso del diagnóstico, descartando otras enfermedades más frecuentes”, explica el Dr. Francisco Barriga, hematólogo oncólogo y miembro de la Fundación DKMS.

En muchos casos, la leucemia es compleja de detectar. De acuerdo al especialista, esto se debe a que “se pueden presentar síntomas inespecíficos muy variables: cansancio, palidez, fiebre intermitente de bajo grado, sudoración nocturna, dolores óseos en cualquier lugar del cuerpo, moretones, ganglios inflamados. La secuencia de aparición de los síntomas y el tiempo en que se desarrollan son diferentes para cada paciente en un abanico de presentaciones clínicas, que también dependen del tipo de leucemia”.

Cada segundo cuenta

Debido a la rapidez con la que se propaga la leucemia, para los pacientes cada segundo cuenta y es esencial un diagnóstico temprano para iniciar rápido con el tratamiento. A medida que progresa la enfermedad, los pacientes desarrollan una serie de complicaciones, las más comunes son las hemorragias o infecciones. Y sufren de un deterioro general que vuelve más complejo el tratamiento con quimioterapia.

Es por esto que muchos pacientes deben ser trasplantados con células madre. De acuerdo a la American Cancer Society, para destruir la médula ósea, donde se origina la leucemia, se requieren de altas dosis de quimioterapia. Sin embargo, en la médula también se forman nuevas células sanguíneas y un bajo recuento de estas podría causar otros problemas.

El trasplante de células madre permite que los médicos usen dosis más altas de quimioterapia, además ayuda a restituir las células productoras de sangre en la médula ósea.

Un mes después de su diagnóstico, los doctores le informaron a la familia de Ana que la pequeña debía someterse a un trasplante de células madre, porque no estaba respondiendo al tratamiento de quimioterapia como se esperaba. Ambos padres se testearon para ser los donantes, pero ninguno era lo suficientemente compatible.

Por esto, ampliaron la búsqueda a un donante compatible no emparentado en los registros de DKMS. A comienzos del 2021, Teresa recibió un llamado que le devolvió un poco de tranquilidad: habían encontrado un donante compatible.

Ocho meses después de su diagnóstico, el 3 de mayo del 2021 Ana fue trasplantada. Durante los meses siguientes fue de a poco retomando la vida normal de una niña de cinco años. Con su mamá volvieron a Linares, su hogar, después de que los tratamientos las hayan obligado a moverse a Santiago. De vuelta en casa, pudo regresar a su escuela y cursar segundo básico. Hoy ya tiene ocho años, pasó a tercero y está ansiosa por que sea marzo para volver a clases.

Desafíos

En cuanto a los desafíos que tiene en adelante la comunidad oncológica en el diagnóstico y tratamiento de la leucemia, el Dr. Francisco Barriga, pionero en la realización de trasplantes con donantes no emparentados en Chile, explica que los últimos esfuerzos se han centrado en buscar terapias que ataquen en específico a las células leucémicas, pero sin producir el efecto tóxico de la quimioterapia y evitando las complicaciones que podría tener un trasplante de células madre.

Para esto se han estado estudiando “fármacos que interfieren directamente en los mecanismos genéticos y moleculares de la enfermedad; anticuerpos dirigidos contra proteínas específicas de las células leucémicas; y terapia con células del sistema inmune genéticamente modificadas para detectar y atacar las células leucémicas”, comenta.

Agrega que, por ahora, ninguna de estas estrategias ha sido efectiva de manera aislada, por lo que se combinan con el tratamiento de quimioterapia y trasplante de células madre para conseguir que cada vez más pacientes se puedan curar de esta enfermedad.

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