Nuevo fármaco detiene el crecimiento del cáncer de mama agresivo en un estudio preclínico

Un nuevo fármaco podría conducir a un nuevo tratamiento para la forma más agresiva de cáncer de mama, que afecta a miles de mujeres cada año, según determinó un estudio preclínico dirigido por la Universidad de Adelaida (Australia).

“Este es un avance emocionante en la batalla contra el cáncer de mama triple negativo, que es la forma más agresiva de la enfermedad”, afirmó la profesora asociada Theresa Hickey, experta en cáncer de mama reconocida internacionalmente en los laboratorios de Investigación del Cáncer Dame Roma Mitchell de la Universidad de Adelaida.

“Actualmente no existe ningún tratamiento dirigido específicamente a este tipo de cáncer de mama, siendo la quimioterapia y, en algunas mujeres, la inmunoterapia las únicas opciones. Los resultados de este estudio muestran que este fármaco podría ser la clave para mejorar las tasas de supervivencia”, resaltó la doctora.

El medicamento está diseñado para tomarse por vía oral y actúa dirigiéndose a una proteína específica del tumor canceroso llamada CDK9, que acelera el crecimiento celular. Al inhibir esta proteína, detiene eficazmente el cáncer.

“Nuestro estudio preclínico muestra que el fármaco fue capaz de detener la multiplicación de las células tumorales, pero no afectó a las células normales en el tejido mamario extraído de los pacientes. Aún es temprano, pero basándonos en esta evidencia inicial, creemos que inhibir esta proteína podría conducir a un tratamiento para el cáncer de mama triple negativo y este nuevo fármaco debería desarrollarse más”, afirmó la Dra. Hickey.

Potencial terapéutico

En el estudio colaborativo publicado en Oncogene también participó el profesor Shudong Wang, de la Universidad de Australia del Sur, quien desarrolló el fármaco (CDDD11-8) para el tratamiento de la leucemia mieloide aguda.

“Hemos desarrollado CDDD11-8 como un inhibidor de CDK9 potente, selectivo y bioactivo por vía oral para la terapia contra el cáncer. Estamos muy entusiasmados con su potencial terapéutico contra el cáncer de mama triple negativo”, expresó el profesor Wang.

En Australia, aproximadamente 2.500 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama triple negativo cada año. Este tipo de cáncer ocurre con mayor frecuencia en mujeres más jóvenes. Tiene una tasa de recaída más alta en cinco años y una tasa de mortalidad más alta que otros cánceres de mama durante este tiempo.

Los investigadores esperan identificar los biomarcadores que predicen qué cánceres de mama triple negativos responderán mejor al fármaco inhibidor y utilizarlos para seleccionar pacientes para ensayos futuros.

“Si bien este fármaco se muestra prometedor como tratamiento potencial para el cáncer de mama triple negativo, necesita mayor desarrollo antes de que pueda pasar a ensayos en humanos. Tengo la esperanza de que esto suceda en los próximos cinco años, si no antes”, afirmó la Dra. Hickey.

Los investigadores también planean realizar ensayos futuros para explorar si esta posible terapia podría usarse para tratar otros tipos de cáncer de mama.

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