Calostroterapia como terapia inmunológica en pacientes prematuros

El Hospital Clínico San Borja Arriarán (HCSBA) realiza desde 2021 un procedimiento denominado Calostroterapia, procedimiento beneficioso para las madres y sus hijos que permite administrar calostro, a través de la mucosa de la boca, a los bebés prematuros que no lo pueden recibir directamente o por sonda.

Una vez que se produce un parto, la leche que se genera durante los primeros tres a cuatro días se llama calostro. Se trata de un líquido espeso, amarillo y cremoso que tiene un alto contenido de anticuerpos para el bebé.

Cuenta con varios beneficios, ya que aporta los nutrientes necesarios para el recién nacido, estimula su sistema inmune para disminuir el riesgo de infecciones y coloniza su intestino con flora bacteriana materna. Además, estimula la producción de leche y refuerza la confianza de la madre al sentirse parte de la recuperación de sus bebés.

Cuando se trata de un bebé que nació de término, se le suministra directamente a través del pecho de la mamá. Sin embargo, los recién nacidos prematuros que deben quedar hospitalizados no pueden recibir el calostro de esa manera.

“El recién nacido prematuro, en general menor a 36 semanas, por su maduración neurológica no es capaz de succionar, tragar, respirar y coordinar estos tres reflejos. Eso es todo un proceso que se hace con el bebé hospitalizado de a poquito. Por lo tanto, hay que entregar el volumen lácteo directamente en el estómago por una sonda”, explica Paula Sepúlveda, matrona encargada del Lactario del Hospital Clínico San Borja Arriarán.

Calostroterapia

Existen casos de recién nacidos prematuros que no pueden utilizar sonda para administrarle el calostro. Se trata de los niños menores a 32 semanas y/o que pesen menos de 1.500 gramos y cuenten con problemas en su tubo digestivo o corazón.

Con ellos se utiliza el método de la calostroterapia, procedimiento que comenzó a usarse en noviembre de 2021 en el HCSBA, en que el equipo clínico le administra pequeñas gotas de calostro en la mucosa de la boca del bebé.

“Eso va a través de la sangre, se absorbe y va estimulando el sistema inmune y entregando los beneficios del calostro”, señala Paula Sepúlveda.

Para obtenerlo, al igual que con los casos que se administra por sonda, debe ir una matrona y una técnico paramédico a la sala donde se encuentre hospitalizada la madre, ya sea la UCI, UTI, Coronaria, Puerperio o Postparto. Ahí, extraen el calostro de manera manual o con la ayuda de una bomba eléctrica de leche.

“Nosotros vamos a buscar el calostro donde esté, teniendo la convicción de que va a ser un nutriente importantísimo para el bebé”, resalta la especialista.

Una vez que lo obtienen, lo llevan al Lactario para dosificarlo en jeringas. “Se deja en el refrigerador de la Unidad de Neonatología donde los técnicos en cada atención retiran el calostro dosificado, lo calientan en una máquina y se administra a temperatura adecuada. Es una cadena de obtención, de dosificación y de administración del calostro”, expresa la matrona. El personal administra entre dos a cuatro gotas cada tres horas durante los primeros días de su vida.

Con respecto a la recepción que tienen las mamás con esta terapia, Paula Sepúlveda valoró que les genera alegría ya que “se sienten muy partícipes de la recuperación de su bebé”.

Fuente: HCSBA.

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