Un médico multifacético

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Cada día desde las ocho de la mañana y hasta las cinco de la tarde el doctor Juan Zuchel ejerce su rol profesional como Jefe de Tanatología del Servicio Médico Legal de Concepción. Luego, entre las 17 e incluso hasta más allá de las 20 horas este profesional se dedica a la atención de pacientes al mismo tiempo que entre sonrisas comenta que “al ver tantas horas cuerpos por dentro, me es fácil después verlos por fuera”.

Pero no solo es la medicina lo que mueve a este profesional que destaca por sus distintas facetas que incluyen el deporte, la literatura, la música y el teatro. “Soy discípulo de Nietzsche en el sentido de que como soy hombre, nada del hombre me es ajeno”, sentencia el doctor Zuchel quien conversó con Ciencia y Salud sobre su vida y obra.

“He editado siete libros de poemas de amor, cuentos para niños y temas de sociología, además he escrito obras de teatro, dirigiéndolas”, cuenta el profesional que llegó a estudiar medicina tras terminar su enseñanza media en un liceo nocturno, siendo padre de cuatro hijos y trabajando como vendedor viajero. Padre actualmente de siete hijos, el doctor Zuchel ha tenido una vida ligada desde siempre al deporte.

“Siempre fui futbolista, a los nueve años llegué a jugar a Huachipato porque mi papá trabajaba allá. Hice mis series infantiles, juveniles y siempre fui bueno. A los 17 años de edad incluso debuté como arquero por el cuadro de honor, incluso ganaba un sueldo de cadete, pero a los 18 me casé y dejé el fútbol profesional. Cuando entré a la universidad me sirvió mucho porque estaba Luis Vera, a quien conocí en Huachipato y empecé a jugar por la universidad, lo cual fue uno de los motivos que me permitió no pagar matrícula al tener una beca deportiva”, recuerda el profesional.

Tal es su afición por el deporte que el doctor Zuchel recuerda que “en 1981 estuve como candidato al mejor deportista de Chile, apoyado por las Asociaciones de fútbol de Talcahuano, Huachipato y la Universidad de Concepción”. De hecho, en su consulta, al lado del título de médico cuelga un diploma otorgado por la Asociación Nacional de Fútbol Amateur en Santiago.

Tras jugar al fútbol durante mucho tiempo y ser seleccionado universitario y arquero de la Facultad de Medicina, a los 50 años de edad el doctor Zuchel tuvo un accidente de tránsito resultando con dos vértebras cervicales fracturadas. Esta lesión que lo alejó del fútbol, sin embargo lo acercó a lo que actualmente es una de sus grandes pasiones: el atletismo.

“Empecé a correr, correr y correr. La primera vez que corrí los 1.500 metros planos llegué último y quedé botado en el suelo, pero desde ahí quedé “picado” y me lo empecé a tomar en serio”, explica el médico. “Me lo tomé muy en serio, empecé a correr en la categoría seniors y me fue bastante bien, hasta que hace cinco años, sentado aquí tal como tú me ves, vi que Joaquín Lavín andaba corriendo la maratón de Nueva York con varios próceres santiaguinos y pensé por qué no hacíamos una maratón acá en Concepción”, recuerda entusiasmado.

Y este deseo el que lo transformó en un destacado personaje en la ciudad, ya no solo en el ámbito médico sino también en el deportivo al ser el creador e impulsor de la Maratón del Gran Concepción. Sobre los inicios de este evento, el doctor Zuchel recuerda que “tomé el teléfono y llamé al rector de la Universidad, Sergio Lavanchy, le dije que íbamos a hacer la maratón de Concepción y le pedí que nos regalara la copa. Llamé a Carabineros de Chile, con quienes tenía cercanía por mi trabajo en el Servicio Médico Legal y le dije al capitán que íbamos a hacer la maratón para que armáramos el recorrido. Ahí empezamos a juntar gente y la primera maratón fue casi entre amigos, corrieron 200 personas. El segundo año corrieron 400 y el año pasado fueron 2000 personas, todo un record”.

La organización de esta prueba año a año ha sido algo muy gratificante para el médico penquista. “Ha sido algo muy bonito. Por ejemplo esta es la única maratón en Chile que no cobra inscripción, porque si lo hacemos deberíamos entregar grandes premios en dinero y eso atraería atletas muy famosos, pero nuestro deseo es motivar a la gente de la zona para que participe. Acá la gente corre porque le gusta, quieren hacer su tiempo para ellos mismos y ese es el objetivo”, enfatiza.

“Este año queremos invitar a los liceos. No sé si te has dado cuenta, pero en todas estas maratones que hacen en el país corren las universidades, institutos, colegios particulares, pero de los liceos participan muy poco y este año pensamos en conversar con los rectores, dar premios especiales a las instituciones que lleven más personas, etc”, señala el profesional quien agrega que el objetivo es “masificar el deporte para incentivar a la gente que participe, porque para alejar a la gente de la droga y del alcohol el deporte es lejos lo mejor. Este es uno de los motivos por los que estoy detrás de esto y me acompaña mi familia, es un proyecto familiar”.

Actualmente explica el doctor Zuchel, la organización también ha ido evolucionando. “Ahora somos el Club Deportivo Maratón Gran Concepción, tenemos personalidad jurídica y estamos sacando cuenta corriente para poder optar a algunos proyectos que nos permitan cubrir algunos gastos. Esta es la segunda maratón de Chile después de la de Santiago en el número de participantes”, cuenta el médico sobre la prueba que este año se realizará el domingo 9 de octubre y para lo cual espera reunir a tres mil personas.

En este sentido, el doctor Zuchel tiene también palabras de agradecimiento para quienes han sido sus colaboradores: “cuento con el valioso apoyo de todos los  miembros de la Directiva, en especial de la secretaria, señora Gladys Caamaño, la única jueza internacional de Atletismo que tiene Concepción y del departamento de deportes de la Universidad de Concepción”.

Que el deporte es una válvula de escape no cabe duda. Sin embargo para el doctor Zuchel no es la única, “además del deporte la literatura, la música y todo lo que es arte son mis vías de escape, de hecho pretendo editar un CD con mis canciones que van desde la guaracha hasta la música clásica. No canto, pero tengo amigos que cantan mis canciones, incluso he presentado un espectáculo que se llama “Poesía Musicalizada” donde la letra y música es mía, incluso he pensado llevarlo alguna vez a la televisión”, concluye.

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