Rasagilina en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson

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La enfermedad de Parkinson es una patología que se presenta con mucha frecuencia y que puede ser invalidante para quienes la padecen. En entrevista con Ciencia y Salud la doctora Olga Benavides, neuróloga y especialista en el tema repasa algunos conceptos claves sobre esta enfermedad y analiza las nuevas terapias disponibles donde destaca la rasagilina como una importante herramienta para disminuir la progresión de la enfermedad aminorando sus complicaciones.

Doctora, ¿cuál es la importancia que tiene la enfermedad de Parkinson a nivel de salud?

La enfermedad de Parkinson es una patología neurodegenerativa con una incidencia actualmente de un dos por ciento en la población adulta mayor por sobre los 75 años, de manera que no es algo infrecuente. De hecho, desde el año pasado el Parkinson forma parte de las patologías GES porque la incidencia es cada vez mayor, lo que hace que adquiera mayor importancia. Es una enfermedad progresiva que limita al paciente en sus actividades de vida diaria y que además en etapas avanzadas requiere del apoyo de cuidadores. Todo esto hace que sea una enfermedad compleja.

¿Cómo se maneja actualmente el Parkinson en nuestro país en este contexto?

Nosotros actualmente tenemos un manejo bastante óptimo de la enfermedad porque gracias al plan Auge tenemos una canasta de medicamentos muy buena y actual, con agonistas dopaminérgicos y levodopa, pero dentro de las nuevas terapias, la idea es que esta canasta tome en cuenta fármacos que tienen otras propiedades más allá de los que utilizamos actualmente y en este contexto entra la rasagilina.

¿Qué características tiene la rasagilina y cómo actúa?

La rasagilina es un inhibidor potente de una enzima que es monoamino oxidasa B (MAO B) que acelera o degrada la dopamina, entonces la ventaja es que al tener un medicamento que bloquea de manera irreversible y potente esta enzima logramos que la levodopa o los niveles de dopamina duren más tiempo. Además de tener esta potente inhibición, también se ha encontrado que tiene un efecto neuroprotector y se han identificado dos características muy interesantes: que evita la apoptosis neuronal y el estrés oxidativo.

¿Qué aportes entrega como nueva terapia?

Todavía no conocemos qué es lo que causa la enfermedad, pero hay algunas hipótesis y entre ellas está la que dice que esta neurodegeneración que está ocurriendo a nivel de un área del cerebro, las neuronas están muriendo por algo y uno de estos factores es el estrés oxidativo que lleva a la apoptosis o muerte neuronal. Lo que se ha planteado en algunos trabajos bastante buenos es que haciendo ensayos a nivel experimental en animales, disminuyendo el estrés oxidativo y la apoptosis neuronal se va enlenteciendo la progresión de la enfermedad, generando un efecto neuroprotector y también se ha encontrado que neurorestaura.

¿En qué consiste este efecto neuroprotector?

Para hablar de neuroprotección en enfermedad de Parkinson no podemos decirlo en un cien por ciento, porque existen otras etiologías de esta patología son de origen genético y hay otros grupos de etiología secundaria, pero cuando hablamos de Parkinson idiopático, de causa desconocida, uno diría que la rasagilina es bastante útil.

¿Qué otras ventajas entrega este fármaco para el manejo de la enfermedad?

Este medicamento puede usarse tanto en pacientes con inicio de Parkinson temprano o en aquellos avanzados, lo que entrega varias características que uno puede rescatar. Por ejemplo, en inicio temprano se puede usar rasagilina por este efecto neuroprotector y vamos a tener a un paciente con un tratamiento que puede además enlentecer el progreso de la enfermedad, pero también se ha encontrado que no solo tiene estos efectos sino también ayuda a mejorar la alteración motora del paciente. La rasagilina se puede usar como monoterapia en aquellos pacientes que no necesitan todavía el uso de levodopa o en aquellos donde no se puede utilizar agonistas.

¿Qué ocurre con los pacientes que presentan un estado avanzado de la enfermedad?

Si hablamos de pacientes avanzados hay varios factores que le entregan virtudes. Si bien es cierto no se ha podido comprobar que la rasagilina sea más potente que los agonistas dopaminérgicos, sí se ha podido comprobar que tiene menos efectos adversos que éstos. En pacientes por ejemplo sobre los 70 años, los agonistas dopaminérgicos no se usan salvo que no exista ninguna contraindicación porque pueden producir alucinaciones visuales, trastornos o aumentos del sueño, etc. En este sentido la rasagilina también ayuda en el tema motor, sin estos efectos adversos.

¿Cuál es la importancia de las alteraciones motoras en la enfermedad de Parkinson?

Los pacientes con Parkinson avanzado tienen otras complicaciones y una de ellas son las fluctuaciones motoras, que significa que hay periodos donde el paciente está con buen efecto de los medicamentos y hay otros donde está sin efecto lo que lo hace estar más rígido, lento o con dificultad para caminar. Conforme avanza la enfermedad, el efecto del medicamento dura menos y se provocan estas fluctuaciones, entonces ahí uno utiliza agonistas dopaminérgicos asociados a levodopa para que el paciente tenga mayores periodos buenos o periodos “on”. Se ha comprobado que la rasagilina también tiene efecto sobre las fluctuaciones motoras y contribuye a aumentar los periodos “on”.

¿Qué otras complicaciones en términos de movimiento pueden afectar al paciente?

Hay una complicación motora en el Parkinson de estadíos avanzados que se llama freezing donde el paciente se queda pegado al piso y le cuesta iniciar la marcha, este es uno de los problemas que genera por ejemplo caídas en los pacientes y esto es algo importante porque entre otras cosas pueden producirse fracturas, por lo tanto es fundamental prevenir las caídas. En este sentido se ha identificado que la rasagilina también ayuda con el fenómeno del freezing.

Qué ocurre con el temblor característico de los pacientes que tienen Parkinson, ¿cómo actúa este fármaco en este sentido?

Hay una complicación motora en la enfermedad de Parkinson avanzada que se llaman disquinesias que son movimientos involuntarios que afectan principalmente a las extremidades, también son complicaciones que si están dentro de los periodos “on” u “off” son invalidantes. Se ha visto en los trabajos existentes que la rasagilina tiene un bajo índice de disquinesias en relación a los agonistas dopaminérgicos con levodopa. Es un medicamento bastante noble si tomamos en cuenta las ventajas.

¿Los tratamientos actuales además del control de la enfermedad apuntan a mejorar la calidad de vida de los pacientes?

Partiendo de que puedo iniciar la indicación de rasagilina en pacientes de estadíos tempranos, ya le estoy generando un beneficio de disminuir o enlentecer la progresión de la enfermedad, ayudando también al tema motor. Esta es una buena herramienta para los pacientes que se tratan en una etapa temprana y en los estadíos avanzados también entrega importantes ventajas.

¿Cómo es el acceso actualmente a estas nuevas terapias, por ejemplo en el sistema público de salud?

Como no está en la canasta AUGE, sería muy útil tenerla porque ayuda en los pacientes. En este minuto los pacientes del sistema público en los que se indica rasagilina tienen que comprarla, con sus limitaciones económicas, pero una de las ventajas de este fármaco es que se requiere una sola dosis lo que hace que sea más abordable económicamente y facilita la adherencia al tratamiento, es cómodo para el paciente.

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