Investigadoras chilenas presentan el primer libro basado en evidencia científica que describe cómo fortalecer el sistema inmune, a través de una correcta alimentación

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El 80% del sistema inmune tiene relación con el sistema digestivo y específicamente, con los intestinos. Esa es la razón por la que los alimentos que consumimos son fundamentales para la salud física y mental de todos los seres humanos.

Las doctoras Susan Bueno (profesora asociada de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica) y Claudia Riedel, (directora del laboratorio de Endocrino-Inmunología de la Universidad Andrés Bello) y ambas investigadoras del Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (IMII), junto a estudiantes e investigadores jóvenes asociados a este centro, elaboraron el primer libro chileno basado en evidencia científica, que describe cómo fortalecer el sistema inmune, a través de una correcta alimentación.

En un lenguaje sencillo y en 105 páginas, el libro “Medicina en tu cocina, cómo los alimentos benefician tu sistema inmune”, detalla cuáles son los alimentos que benefician, explica los efectos que poseen y las funciones que cumplen en el organismo. Además, menciona los alimentos que le hacen mal al sistema inmune y que por lo tanto se deben disminuir de la dieta o evitarlos.

“Este libro lo creamos pensando en ayudar a mejorar la salud y calidad de vida de las personas. Entrega información de qué alimentos son beneficiosos para la salud y para mejorar enfermedades que poseen componentes inflamatorios e inmunes, tales como la obesidad, el síndrome metabólico, alergias, enfermedades tiroideas entre muchas otras. Con este libro esperamos apoyar a las personas para mejorar su inmunidad y su salud”, señalan las investigadoras.

“Este libro pone en relevancia la importancia de una alimentación sana para el buen funcionamiento del sistema inmune, considerando principalmente evidencias de estudios científicos y clínicos. A través de él también se explica por qué es tan fundamental cuidar y fortalecer aspectos del organismo como la microbiota -que es el conjunto de microorganismos benéficos que habitan nuestro cuerpo- y de qué manera podemos hacerlo mediante la dieta”, señala Susan Bueno.

Benéficos

La lista de alimentos que hacen bien al sistema inmune y sus cualidades es larga y bien variada. Alcachofas, legumbres, avena y harinas integrales son ricos en prebióticos, es decir, alimentos que no pueden ser digeridos por nuestras células pero sí por los microorganismos beneficiosos que habitan en nuestros intestinos y son parte de la microbiota intestinal.

Los probióticos son microorganismos vivos que cuando se consumen de manera permanente y en cantidades adecuadas, también son beneficios. ¿Ejemplos? Yogurt, kéfir y verduras fermentadas como el chucrut, pickles y kombucha. El consumo de alimentos como estos “permite reestablecer la microbiota intestinal durante y después de un tratamiento con antibióticos, previene el crecimiento de microorganismos patógenos en el intestino y además modulan la respuesta inmune”, señala el texto.

“El chucrut, el kéfir (yogurt de pajaritos), los pickles, el chocolate y el café, son alimentos fermentados que contienen microorganismos beneficiosos que al momento de degradar algunos componentes, favorecen la digestión de los alimentos y además generan moléculas que son positivas para la regulación del sistema inmune, permitiendo reducir las respuestas excesivamente inflamatorias, como el caso de las alergias o el asma”, explica Bueno.

Como antiinflamatorios, se mencionan al jengibre, cúrcuma, aceite de pescado, betarraga, piña, apio y los berries. En el otro lado de la vereda, la lista de los alimentos que son pro inflamatorios, está encabezada por el azúcar refinada, el jarabe de maíz alto en fructosa, los conservantes alimentarios (carboximetilcelulosa y polisorbatos utilizados como espesantes).

Un capítulo del libro está completamente dedicado a la salud de la tiroides, área de investigación de Claudia Riedel. “El yoduro es una sal de potasio que en pequeñas cantidades ayuda al buen funcionamiento de esta glándula. Alimentos ricos en yoduro y que debieran estar presentes en la mesa son las algas comestibles, peces como el salmón, el atún y el bacalao; crustáceos como los camarones y jaibas; y mariscos como el piure y los erizos.

Los antimicrobianos

Otro grupo beneficioso para la salud es que el posee propiedades antimicrobianas, muy eficientes para el combate de microorganismos patógenos, que son capaces de causar infecciones y enfermedades. Muchos de estos compuestos han sido reconocidos por la Administración de Medicamentos y Alimentos o Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), como un material seguro para el consumo humano.

Uno de estos ejemplares es el orégano, planta que ya era utilizada por los griegos para malestares estomacales y enfermedades respiratorias, y cuyos elementos poseen grandes propiedades contra hongos y bacterias patógenas. Otro vegetal que entrega beneficios similares es el tomillo. El aromático romero también contiene sustancias antimicrobianas, que funcionan como un excelente inhibidor de ciertas bacterias causantes de gastroenteritis. Por su parte, la canela presenta propiedades antidiarreicas e inhibe el crecimiento de hongos contaminantes de alimentos. Esto último, al igual que la mostaza.

En tanto, especies como el comino y clavo de olor, poseen compuestos que inhiben el crecimiento de parásitos, los cuales pueden ser empleados para tratar infecciones causadas por gusanos intestinales. Jengibre, ajo, cebolla y hongos comestibles, son otros productos que tienen propiedades antimicrobianas.

La ciencia de la inmunidad

Las investigadoras señalan que la ciencia tenía un tanto ”abandonada” la alimentación y su relación con el sistema inmune. “Hoy en día se sabe que los alimentos y la microbiota modulan las respuestas del sistema inmune y se está estudiando cómo ocurren estas interacciones entre alimento, microbiota y sistema inmune”, explican.

Toda la información incluida en el libro es información recopilada desde fuentes científicas que ha sido revisada y evaluada por científicos a nivel mundial. “Por lo que en este libro no se recogió información basada en mitos o fuentes que no sean científicas. Por eso, ofrece un valor muy grande en cuanto al conocimiento científico del efecto de los alimentos sobre la salud”, dicen las autoras.

En algunos casos, se ha visto que una dieta adecuada y el consumo de ciertos alimentos puede ayudar a aliviar molestias y problemas de salud como dolores de cabeza, colesterol y azúcar elevados en la sangre. Sin embargo, es importante enfatizar que los alimentos son un factor de ayuda y no la cura de las enfermedades. Por esto, siempre es necesario acudir al médico frente a un problema de salud, recomiendan.

Fuente: La Tercera

 

 

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