Nueva investigación reconoce que la variante británica del COVID-19 es más transmisible

En Reino Unido, desde el 15 de febrero de 2021, el 95% de los contagios proviene de la variante británica B.1.1.7 del SARS-CoV-2. Este antecedente enciende las alarmas, puesto que una reciente investigación publicada en la revista Science afirma que esta variante es más transmisible que las preexistentes y que puede ser hasta un 58% más letal.

El estudio encabezado por el Centro de Modelización Matemática de Enfermedades Infecciosas (CMMID) de la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical, advierte que la variante británica podría causar grandes rebotes de COVID-19. Esta ha sido detectada en 82 países, incluido Chile donde el primer caso se conoció el 4 de enero de 2021.

Las muestras comenzaron a tomarse a mediados de enero y analizó 150.000 muestras secuenciadas de SARS-CoV-2 procedentes de todo Reino Unido y vieron que la tasa de crecimiento relativo de la variante en los primeros 31 días tras su observación inicial era superior a la de los otros 307 linajes de variantes del virus.

El equipo encabezado por Nicholas Davies del CMMID, utilizó un modelo matemático de transmisión del SARS-CoV-2 estructurado por edades y regiones, para poner a prueba varias hipótesis, como que la variante tiene una carga viral más alta o un periodo de excreción más largo.

Basándose en su análisis, identificaron el aumento de la transmisibilidad como el modelo que mejor explica la rápida propagación de la variante. Además, calcularon que la nueva variante tiene un número de reproducción entre un 43% y un 90% mayor que las variantes preexistentes del SARS-CoV-2 en Inglaterra.

Especificaron que las probabilidades de riesgo de muerte en una persona mayor de 85 años con COVID positivo de variante británica pasan del 17% al 26% en hombres y del 13% al 20% en mujeres. En personas que bordean los 60 años sube, en promedio del 0,6% al 0,9%. La bioestadística Karla Díaz Ordaz, coautora del estudio, explicó que “la B.1.1.7 es más letal y que podría serlo hasta en un 58% más en comparación con las variantes prexistentes”.

El estudio también contempló modelos para analizar qué intervenciones podrían reducir la carga potencial de la nueva variante en el Reino Unido. Tras la evaluación de distintos escenarios, los investigadores concluyeron que puede ser necesario un aumento sustancial de la distribución de vacunas y el cierre de escuelas en 2021 para evitar que las muertes y hospitalizaciones por COVID-19 que superen a las de 2020.

“Si no se adoptan medidas de control estrictas, como el cierre limitado de los centros educativos y un despliegue muy acelerado de la vacuna, las hospitalizaciones y muertes por covid-19 en toda Inglaterra en 2021 superarán a las de 2020”, acotaron los autores.

En la investigación, indican que existen limitaciones en su análisis, entre ellas que sólo han considerado un pequeño número de escenarios de intervención y vacunación. No obstante, concluyen que sus proyecciones apuntan a “una necesidad urgente de considerar qué nuevos enfoques pueden ser necesarios para reducir suficientemente la transmisión actual del SARS-CoV-2”.

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