Nuevos datos asocian las bacterias intestinales con las enfermedades neurodegenerativas

Las enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer, el párkinson y la ELA, afectan a millones de adultos, pero los científicos aún no saben cuál es la causa, lo que supone un importante obstáculo para desarrollar tratamientos o medidas preventivas. Un nuevo estudio de la Universidad de Florida, en Estados Unidos establece, por primera vez, un vínculo entre especies específicas de bacterias y manifestaciones físicas de enfermedades neurodegenerativas.

Investigaciones recientes sugieren que las personas con estas enfermedades presentan cambios en la composición bacteriana de su tracto digestivo. Sin embargo, dada la gran diversidad de microbios que se encuentran en el cuerpo humano, identificar qué bacterias pueden estar asociadas a la neurodegeneración es como encontrar una aguja en un pajar.

En busca de esa aguja, científicos de la Universidad de Florida están buscando en un lugar inesperado: el tracto digestivo de un diminuto gusano translúcido llamado ´Caenorhabditis elegans´, así lo cuentan en una reciente publicación en la revista PLOS Pathogens.

Todas las enfermedades neurodegenerativas tienen su origen en problemas en el manejo de las proteínas en el organismo. Si las proteínas están mal plegadas, se acumulan en los tejidos. Estos agregados de proteínas, como los llaman los científicos, interfieren en el funcionamiento de las células y provocan trastornos neurodegenerativos.

Los autores del estudio querían saber si la introducción de ciertas bacterias en los gusanos ´C. elegans´ iría seguida de la agregación de proteínas en los tejidos de los gusanos.

“Eso es, de hecho, lo que observamos. Tenemos una forma de marcar los agregados para que brillen en verde bajo el microscopio. Vimos que los gusanos colonizados por ciertas especies de bacterias se iluminaban con agregados que eran tóxicos para los tejidos, mientras que los colonizados por las bacterias de control no lo hacían. Esto ocurría no sólo en los tejidos intestinales, donde están las bacterias, sino en todo el cuerpo de los gusanos, en sus músculos, nervios e incluso órganos reproductores”, explicaDaniel Czyzautor principal del estudio.

En la actualidad, el laboratorio de los autores de este estudio está probando cientos de cepas de bacterias presentes en el intestino humano para ver cómo afectan a la agregación de proteínas en ´C. elegans´. El grupo también investiga cómo las bacterias asociadas a la neurodegeneración provocan el mal plegamiento de las proteínas a nivel molecular.

Czyz también está interesado en las posibles conexiones entre las bacterias resistentes a los antibióticos y el mal plegamiento de las proteínas.

“Casi todas las bacterias que encontramos asociadas al mal plegamiento de las proteínas están también asociadas a infecciones resistentes a los antibióticos en las personas. Sin embargo, harán falta muchos más años de investigación antes de que podamos entender qué conexión, si es que la hay, existe entre la resistencia a los antibióticos y las enfermedades neurodegenerativas”, concluye Czyz.

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