La testosterona puede reducir la enfermedad del hígado graso no alcohólico

El tratamiento con testosterona puede reducir la enfermedad del hígado graso no alcohólico en hombres obesos con hipogonadismo funcional y diabetes de tipo 2, según un nuevo estudio presentado en el 23º Congreso Europeo de Endocrinología (e-ECE 2021).

El tratamiento con testosterona puede ayudar a los hombres obesos con hipogonadismo funcional y diabetes de tipo 2 a reducir la prevalencia de la enfermedad del hígado graso no alcohólico (HGNA), según este estudio de dos años de duración, que ha revelado que la terapia con undecanoato de testosterona normalizaba los niveles de testosterona, reducía el HGNA y suprimía los síntomas de hipogonadismo en los hombres que padecían estas enfermedades.

El HGNA se está convirtiendo en un problema de salud pública en todo el mundo. Se calcula que los casos prevalentes aumentarán un 21% de aquí a 2030, pasando de 83,1 millones a 100,9 millones. Es más frecuente en personas con diabetes de tipo 2 y está relacionado con la obesidad, la resistencia a la insulina y la dislipidemia aterogénica.

Se refiere a la acumulación excesiva de grasa en el hígado, en ausencia de un consumo excesivo de alcohol. El consumo de alcohol inferior a 30 g (3,75 unidades) al día para los hombres se utiliza como punto de corte para diagnosticar el HGNA. Este estudio y sus conclusiones, que constituyen un problema de salud mundial cada vez más grave, pueden constituir un área prometedora para futuras investigaciones.

Se refiere a la acumulación excesiva de grasa en el hígado, en ausencia de un consumo excesivo de alcohol. El consumo de alcohol inferior a 30 g (3,75 unidades) al día para los hombres se utiliza como punto de corte para diagnosticar el HGNA. Este estudio y sus conclusiones, que constituyen un problema de salud mundial cada vez más grave, pueden constituir un área prometedora para futuras investigaciones.

Presentaron una parte de este estudio en e-ECE 2021 en la que evaluaron los efectos de la terapia con testosterona en la morfología y el grado de NAFLD en esta población. En el ensayo clínico de dos años participaron 55 varones con hipogonadismo funcional y diabetes tipo 2. El primer año se centró en un estudio doblemente ciego y controlado con placebo, y el año siguiente se utilizó para el seguimiento.

Durante el estudio, los participantes fueron distribuidos aleatoriamente en dos grupos. El primer grupo recibió undecanoato de testosterona durante los dos años del estudio, mientras que el segundo grupo recibió un placebo en el primer año y una terapia de testosterona en el segundo. Se evaluaron una serie de pruebas, como los niveles de testosterona, el antígeno específico de la próstata y los análisis de sangre rutinarios, al principio del ensayo y a los 12 y 24 meses. Se realizaron ecografías hepáticas para evaluar el grado de HGNA al principio y después de dos años, lo que mostró una mejora en los grados de HGNA tras dos años de ensayo.

La doctora Groti señala que “la mejora del grado de HGNA fue el resultado de la mejora de la resistencia a la insulina, la reducción del índice de masa corporal y del peso corporal, junto con los cambios en la composición corporal. Como sabemos, la testosterona aumenta la masa corporal magra a expensas de la masa grasa, ya sea sola o en combinación con modificaciones del comportamiento y del estilo de vida”.

Según explica, “la testosterona, con sus efectos antiinflamatorios, también redujo el estado inflamatorio crónico en el hígado. Nuestro estudio demuestra que el tratamiento con testosterona podría utilizarse como terapia adecuada para los hombres obesos que padecen la enfermedad del hígado graso no alcohólico y, por lo tanto, los hallazgos pueden utilizarse para hacer frente a esta pandemia creciente”.

Estos conocimientos podrían ayudar a los hombres obesos que viven con hipogonadismo funcional y diabetes de tipo 2 a normalizar sus niveles de testosterona y a reducir la prevalencia de la enfermedad del hígado graso no alcohólico.

 

 

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