Un estudio apunta que se puede reducir la edad biológica en tres años ajustando la dieta y el estilo de vida

Un innovador ensayo clínico publicado en la revista ‘Aging-US’ ha evidenciado que se puede reducir la edad biológica en más de tres años en solo ocho semanas con la dieta y el estilo de vida a través del equilibrio de la metilación del ADN.

Este estudio revisado por pares, el primero de su clase, proporciona pruebas científicas de que los cambios en el estilo de vida y la dieta pueden proporcionar una reducción inmediata y rápida de nuestra edad biológica. Dado que el envejecimiento es el principal impulsor de las enfermedades crónicas, esta reducción tiene el poder de ayudarnos a vivir mejor y más tiempo.

El estudio utilizó un ensayo clínico controlado y aleatorio realizado entre 43 hombres adultos sanos de entre 50 y 72 años. El programa de tratamiento de 8 semanas incluía orientación sobre la dieta, el sueño, el ejercicio y la relajación, así como suplementos de probióticos y fitonutrientes, lo que dio como resultado una reducción estadísticamente significativa de la edad biológica: más de tres años más joven, en comparación con los controles.

El trabajo fue realizado de forma independiente por el Instituto de Investigación Helfgott, con la asistencia de laboratorio del Centro de Análisis Genómico de la Universidad de Yale (Estados Unidos), y los resultados se analizaron de forma independiente en la Universidad McGill y en la Universidad Nacional de Medicina Natural.

“El programa de intervención combinada fue diseñado para dirigirse a un mecanismo biológico específico llamado metilación del ADN, y en particular a los patrones de metilación del ADN que han sido identificados como altamente predictivos de la edad biológica. Sospechamos que este enfoque fue la razón de su notable impacto”, explica la autora principal del estudio, Kara Fitzgerald.

Estos primeros resultados parecen ser coherentes con los escasos estudios existentes que han examinado hasta ahora el potencial de la inversión de la edad biológica, y los amplían en gran medida. “Y es único en su uso de un programa seguro, no farmacéutico, de dieta y estilo de vida, grupo de control, y el alcance de la reducción de la edad. Actualmente estamos inscribiendo participantes para un estudio más amplio que esperamos que corrobore estos hallazgos”, añade la investigadora.

Los patrones de metilación del ADN se han convertido en uno de los principales medios con los que los científicos evalúan y rastrean el envejecimiento biológico, término utilizado para describir la acumulación de daños y la pérdida de funciones de nuestras células, tejidos y órganos. Este daño es lo que provoca las enfermedades del envejecimiento.

Lo que es extremadamente emocionante es que las prácticas de alimentación y estilo de vida, incluidos los nutrientes específicos y los compuestos alimentarios conocidos por alterar selectivamente la metilación del ADN, son capaces de tener tal impacto en los patrones de metilación del ADN que sabemos que predicen el envejecimiento y las enfermedades relacionadas con la edad. Creo que esto, junto con las nuevas posibilidades de que todos midamos y hagamos un seguimiento de nuestra edad de metilación del ADN, proporcionará nuevas e importantes oportunidades tanto para los científicos como para los consumidores”, concluye Fitzgerald.

 

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