Síndrome Metabólico: El mal moderno que se incrementó durante la pandemia

El síndrome metabólico es considerado uno de los “Males Modernos”, dada su estrecha relación con la mayor prevalencia de la obesidad y el sedentarismo. Este síndrome responde a un conjunto de trastornos que se presentan de manera simultánea, y que, afectan severamente al organismo, con consecuencias de corto y largo plazo.

Según el Ministerio de Salud, en Chile el 23% de la población adulta padece este síndrome, lo que significa una alta prevalencia, y, a su vez, genera preocupación a causa de sus efectos en el aumento del riesgo cardiovascular y accidentes cerebrovasculares en quienes presentan esta condición. La médico general de Nueva Clínica Cordillera, Dra. Mónica Weinberger afirmó que el síndrome metabólico “se caracteriza por la aparición secuencial de diversas alteraciones metabólicas, e inflamatorias a nivel molecular, celular o hemodinámico asociadas a la presencia de resistencia a la insulina y de adiposidad de predominio visceral”.

En esta línea, la profesional de Nueva Clínica Cordillera enfatizó en que este síndrome más que una enfermedad, se configura como un conjunto de trastornos que van desde la obesidad, con presencia concentrada en el área abdominal, hipertrigliceridemia, es decir, un nivel elevado de grasa en la sangre, colesterol HDL bajo, hipertensión arterial y padecimiento de diabetes tipo 2.

Es por lo anterior, y a causa de su alto nivel de prevalencia en la población adulta, el diagnóstico oportuno de este fenómeno se vuelve muy relevante, dado que el manejo por medio de controles frecuentes ayudaría a la reducción de complicaciones y enfermedades crónicas asociadas. La Dra. Weinberger explicó que “afecciones como el síndrome metabólico no suelen presentar síntomas muy claros, pero las personas suelen manifestar 3 o más características muy marcadas que tienen relación con niveles de triglicéridos altos y obesidad central o abdominal”

Otras manifestaciones son “el colesterol HDL bajo, padecimiento de hipertensión, altos niveles de glucosa, en particular en las mañanas”, y el especialista agregó que si la persona afectada es consumidor de medicamentos para la hiperglucemia, “debe mantener controles periódicos que permitan esclarecer si se posee o no este síndrome”

Los alcances del sedentarismo

La profesional de Nueva Clínica Cordillera dio cuenta de que una de las principales causas del síndrome metabólico son el sobrepeso y el sedentarismo, que se ha visto fuertemente afectado a causa de la crisis sanitaria y las restricciones de tránsito e ingreso a recintos deportivos. Sin embargo, también afirmó que tienen incidencia factores genéticos y ambientales, que intervienen sobre la grasa corporal y el sistema de defensas que tiene cada organismo al nacer, lo que se conoce también como la inmunidad innata.

Finalmente, Weinberger sostuvo que el mejor método para prevenir o disminuir las posibilidades de presentar y verse afectado por el Síndrome Metabólico, es por medio controles y chequeos médicos permanentes, y agregó que para contrarrestar sus efectos “uno de los aspectos más relevantes será modificar el estilo de vida, disminuir de peso mediante dietoterapia y actividad física, dejar el tabaquismo y tener un consumo de alcohol moderado”, pero sostuvo que de no tener efectos estos cambios de hábitos, se indica “farmacoterapia, supervisada por un médico o una cirugía en caso de que tratamiento médico no haya entregado frutos o de asociarse a obesidad mórbida”.

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