Vacuna para tratar el cáncer de mama muestra resultados prometedores en EE.UU.

Una vacuna experimental que pretende entrenar al organismo para combatir el cáncer de mama superó la primera fase de los ensayos clínicos y muestra resultados prometedores, según el equipo de investigadores que la desarrolla.

El fármaco procede de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (UW) en Estados Unidos, donde los científicos trabajan en tratamientos experimentales contra diversos tipos de cáncer.

La investigadora principal, Nora Disis, directora del Instituto de Vacunas contra el Cáncer de la UW, declaró a Gizmodo que espera ver una vacuna terapéutica contra el cáncer disponible para los pacientes en los próximos cinco años.

“Nuestro objetivo es curar el cáncer, vacuna a vacuna”, afirmó.

Mayor sobrevida

En el ensayo de seguridad de fase 1, 66 mujeres con cáncer de mama en estadio avanzado recibieron dosis variables de la vacuna experimental. Todas ellas habían recibido tratamiento para el cáncer, por lo que la enfermedad había dejado de propagarse o había entrado en remisión. Además, todas presentaban un alto riesgo de reaparición del cáncer.

Según el estudio, el 80% de las mujeres que recibieron la vacuna sobrevivieron al periodo de estudio de 10 años, lo que está muy por encima de la tasa de supervivencia a cinco años prevista para este tipo de cáncer, que es del 50%.

«Punto de inflexión»

Aunque el ensayo de seguridad no pretende demostrar que un tratamiento funciona -sólo que puede tolerarse a una dosis determinada-, la investigadora Nora Disis afirma que los resultados son prometedores.

En teoría, una vacuna de este tipo también podría utilizarse para tratar un nuevo cáncer positivo para la proteína.

Ahora, la vacuna está siendo sometida a ensayos de fase II para medir su eficacia. El equipo también está probando otras dos vacunas candidatas para combatir el cáncer de mama y está desarrollando vacunas contra los cánceres de ovario, colon, pulmón, vejiga y próstata.

“Creo que hemos llegado a un punto de inflexión en las vacunas contra el cáncer”, resaltó Disis.

Compartir este artículo

Artículos relacionados

Utilizando un nuevo enfoque computacional desarrollado para analizar grandes conjuntos de datos genéticos de cohortes de enfermedades raras, investigadores de la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai (Estados Unidos) y sus colegas han descubierto causas genéticas previamente desconocidas de tres enfermedades raras: linfedema primario (caracterizado por la hinchazón del tejido), enfermedad de aneurisma aórtico torácico y sordera congénita.
En experimentos con ratones y humanos, un equipo dirigido por investigadores de Johns Hopkins Medicine dice que identificó una célula inmune intestinal particular que afecta el microbioma intestinal, lo que a su vez puede afectar las funciones cerebrales relacionadas con los trastornos inducidos por el estrés, como la depresión. Abordar los cambios mediados por estas células inmunitarias en el intestino, con medicamentos u otras terapias, podría generar nuevas formas de tratar la depresión.