“La insuficiencia venosa es una patología que tiene muchas consultas pero poca resolución”

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La escleroterapia consiste en eliminar de la circulación las venas que por diferentes razones se han vuelto varicosas,  sin la necesidad de cirugía por medio de la inyección de diferentes sustancias, que se aplican directamente a la vena. Si bien es una técnica que ofrece muy buenos resultados, transformándose en una muy buena alternativa para resolver este problema, en Chile no es algo masivo. “La insuficiencia venosa es una patología que tiene muchas consultas pero poca resolución”, afirma el Dr. Mauricio Sandoval, dermatólogo, en entrevista con Ciencia y Salud.

En términos de prevalencia, ¿qué tan relevante es el problema de lo que habitualmente se conoce como “várices”?

La insuficiencia venosa, que la gente conoce como várices,  es una patología muy prevalente tanto en hombre como mujeres, pero mucho más frecuente en estas últimas. La insuficiencia venosa tiene algunos factores desencadenantes, una predisposición genética sin duda alguna, pero también hay otras cosas que pueden influir para que aparezca como por ejemplo el uso de anticonceptivos, la obesidad, el trabajar mucho de pie, etc. Sin embargo, puede ser que sin tener ninguna de las anteriores, una persona igual puede tener insuficiencia venosa y várices, porque también puede ser idiopática, donde no se sabe por qué ocurre.

¿Existe alguna edad preferente donde se presente este problema?

Esto va sucediendo con la edad, por ejemplo en niños no hay. La edad crítica es entre los 25 y 30 años, aunque es una edad referencial, no es estricta. Lo que va ocurriendo es que generalmente esto va paso a paso, es un proceso lento  que requiere tiempo en instalarse.  Lo que hay que comprender es que básicamente en el sistema arteriovenoso de nuestro organismo, como todos conocemos, el corazón actúa como bomba enviando la sangre al organismo para dar oxígeno y nutrientes, luego tiene que volver, pero para devolver va en contra de la gravedad, entonces al ir en contra de la gravedad requiere de algo que lo impulse porque ya no está el corazón, que es solamente arterial.

¿Qué es lo que ocurre en este proceso de devolución?

Para que se pueda devolver la sangre hacia el corazón, influyen hartas cosas como la musculatura. La sangre venosa cuando empieza a subir se encuentra con unas valvas que se abren y cierran, entonces cuando sube la sangre éstas se cierran. En personas predispuestas y por eso la genética es importante, estas valvas se hacen insuficientes en algún minuto y en vez de cerrarse completamente quedan semicerradas, entonces la presión no queda compartimentalizada.

¿Cómo influye esta presión en el desarrollo de la insuficiencia venosa?

Es tanta la presión que estas venas sufren y empiezan a dilatarse, entonces aparecen las denominadas “arañitas” vasculares, se hacen visibles. El problema es que esto se puede ulcerar, generando una ulcera venosa y eso ya es complicado de tratar. Puede ir desde algo mínimo hasta una amputación o convertirse en una patología invalidante, muy dolorosa.

¿A qué otros síntomas además de la aparición de estas “arañitas” hay que estar atentos?

Esto es lo que se ve, pero también hay síntomas como la pesadez de las piernas, hinchazón que va fluctuando de la mañana a la noche. La persona que llega a la noche con las piernas hinchadas y que le duelen, es porque algo hay ahí, una insuficiencia venosa que está recién empezando. Cuando exista esta sintomatología, junto con arañas vasculares o venitas que se vean, hay que consultar o al cirujano vascular o al dermatólogo, que son los especialistas que pueden ver esta patología y en ese caso, uno al examinar observa y evalúa cada caso en particular.

¿Cómo se determina el grado de insuficiencia venosa que presenta la persona?

Para cuantificar cuánto es lo que tiene una persona de insuficiencia venosa se hace un eco doppler color venoso, que es como una ecografía de las venas donde pueden aparecer las insuficientes, dilatadas, una insuficiencia venosa que se observa en la ecografía. Con eso en mano, más la clínica, se determina el grado. De acuerdo a eso, por ejemplo si estamos en el extremo frente a una vena tortuosa, súper grande con las típicas várices gigantes, en realidad no hay nada más que hacer que sacar la vena, porque ya no sirve y no cumple su función, porque además puede traer otros problemas como hinchazón o incluso ulcerarse. Este procedimiento lo realiza un cirujano vascular.

¿Qué ocurre al retirar la vena, se soluciona el problema o es necesario algo más?

Se saca la vena, pero el problema sigue persistiendo si no se hace algo, por lo cual de todas maneras hay que hacer un tratamiento solo de las venitas chicas. En este caso se utiliza la escleroterapia, que consiste en inyectar una sustancia (muchas veces polidocanol en distintas concentraciones) en la vena dilatada. Con una aguja muy fina se inyecta una sustancia que se transforma en espuma,  y eso hace que le vena colapse y se borre visualmente. Las pacientes quedan muy contentas porque ya no se ven más esas arañitas y venas que no les gustan, pero el problema de fondo que es la insuficiencia venosa persiste, es decir, es efectivo en términos estéticos, pero no definitivo, por lo que la compresión permanente con pantys elasticadas  debe estar presente siempre, de lo contrario las arañitas volverán, en un tiempo variable que puede ser de 3 a 5 años en promedio.

¿Este es un procedimiento frecuente en Chile?

El problema es que en Chile hay pocas personas que hacen estos procedimientos, que no son complejos, a diferencia de Buenos Aires donde me formé en esta técnica y lleno de institutos y existe la especialidad de flebología. Acá en Chile es algo que está recién empezando, no existe la figura del flebólogo, entonces el tema queda en tierra de nadie, porque por un lado los cirujanos vasculares no lo hacen con frecuencia y los dermatólogos tampoco nos formamos como para hacerlo. Hay un par de personas que sí saben por interés propio, pero resulta que hay una gran masa de gente que consulta y la mayoría de las personas piensa que esto no tiene arreglo, sinceramente incluso es algo que yo también pensaba antes de interiorizarme en esto.

En este contexto, ¿qué otras soluciones existen para este tipo de problemas?

También se puede utilizar láser, que es una técnica que está mucho menos desarrollada, es más dolorosa, pero igualmente efectiva. Son similares en efectividad aunque depende de la habilidad de quién lo haga, del expertise que tenga en cada una de las técnicas.

¿Cuáles son los conceptos fundamentales para lograr un buen resultado?

Hay que hacer un punto de inflexión muy importante. Lo primero es saber diagnosticar, lo segundo es hacer un tratamiento adecuado para cada paciente, individualizarlo y  la tercera parte es la prevención, porque por más impecables que se dejen las piernas de una mujer, si no se trata en poco tiempo va a estar en las mismas condiciones.

En este sentido, ¿cómo puede prevenirse este problema?

En este aspecto lo único que se ha demostrado que tenga utilidad es el uso de compresión, eso es pantys elasticadas que son de varias marcas y que deben ejercer al menos unos 12mmHg de presión, pero lo ideal es que existan unos 16 o 18 mmHg si es que hay una insuficiencia venosa importante. Son muy apretadas, pero en mi experiencia y como en todas las cosas, la gente finalmente se acostumbra. Bajar de peso, evitar estar mucho de pie, evitar el uso de anticonceptivos orales y hacer ejercicio regularmente, todo esto ayuda, pero lo más importante es la compresión. Es la única manera de evitar que esto vuelva a suceder.

A su juicio, ¿existe mucha mitología respecto a esta condición y cómo ve el futuro de este tipo de técnicas?

Hay mucha ignorancia en el tema, pero saber qué es lo que viene en la dermatología es una pregunta que en realidad nadie se ha hecho. En Santiago hay dos dermatólogos que hacen esto, el resto o no lo sabe o no lo quiere hacer porque no le interesa mucho, sin embargo en la experiencia cotidiana de uno en la consulta, las pacientes preguntan bastante. Esta patología al final se transforma en una enfermedad que podría ser invalidante. Si bien parte por algo superficial, que podría considerarse estético, conlleva un problema importante que incluso puede llevar a la persona a terminar con úlceras venosas por várices y postradas en cama, si no se tratan adecuadamente. La insuficiencia venosa es una patología que tiene muchas consultas pero poca resolución. Es una consulta frecuente y creo que los especialistas deberían interesarse en aprender estas técnicas.

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