El protocolo ético del Covid-19: Prioriza “cuidar” antes que “curar”, apunta a la “muerte digna” y pide contención emocional para equipos médicos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
El coronavirus llegó a nuestro país hace casi un mes, pero todavía estamos lejos de llegar al peak de contagios. Según el Ministerio de Salud, en las últimas 24 horas se detectó a 373 nuevos infectados, 12% más que el día anterior y la cifra de nuevos casos más alta desde que comenzó la crisis sanitaria. El escenario se complica si se considera la escasez de respiradores mecánicos: en el país existen 1.229 de estos equipos, de los cuales el 80% ya está siendo usado. Eso quiere decir que quedan cerca de 240 máquinas para personas infectadas con Covid-19. Se trata de una cifra, al menos, preocupante, ya que cerca de 4 mil personas podrían requerir su uso, si se considera que, en otros países, en promedio, el 5% de los pacientes de coronavirus necesita ser intubado y que en Chile se podría superar los 80 mil contagiados. ¿A qué pacientes se priorizará cuando los respiradores escaseen? Para abordar esa pregunta, la Mesa Social Covid-19, compuesta por autoridades, académicos y organizaciones, le encargó a uno de sus integrantes, el rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, elaborar un protocolo ético que permita a los médicos tomar esa decisión. Y según ese documento, se debe priorizar el “cuidar” a los pacientes, antes que curarlos, ya que habrá algunos casos donde esto último no será posible. “Debe quedar establecido que los criterios de admisión y alta son flexibles y se deben evaluar en relación con el momento de la pandemia y estos deben estar en constante evaluación. El tratamiento médico debe ser proporcionado a la condición del paciente, y se deben tomar en cuenta las condiciones de base previas”, dice el protocolo, que especifica que la edad, por sí sola, no es el único factor para decidir qué hacer con los adultos mayores. “Utilizar todos los medios disponibles no significa realizar un ‘ensañamiento terapéutico’ cuando los pacientes no requieren un tratamiento o una terapia invasiva debido al pronóstico de la enfermedad o a sus patologías de base”, agrega la propuesta. Criterios para usar la UCI El protocolo establece que el ingreso de pacientes a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) requerirá una evaluación clínica periódica y que “el apoyo terapéutico debe ser proporcionado a la condición del paciente”, donde será crucial contar con una segunda opinión médica. Por ello, el documento de Sánchez plantea que todos los recintos de alta complejidad deberán tener Comités de Ética, que son grupos de profesionales al interior de los hospitales que deciden qué hacer ante dilemas médicos. En Santiago, existen en los grandes hospitales y clínicas, pero el rector pedirá al Ministerio de Salud verificar que existan en regiones. “Los factores de riesgo del paciente, las enfermedades crónicas de base, su edad y su pronóstico de recuperación serán los factores por considerar para definir los esfuerzos terapéuticos y el apoyo tecnológico a aportar a cada paciente”, agrega la propuesta. Además, se insiste “en que en los casos de los pacientes con severas condiciones y enfermedades de base y en pacientes terminales, indicaciones tales como medidas paliativas, el acompañamiento psicológico y espiritual son aspectos claves dentro de la evolución hacia una muerte digna y en compañía de sus familiares y seres queridos”. Contención emocional El protocolo enfatiza varias veces en que es crucial resguardar a los trabajadores de la salud entregando no solo herramientas de protección, sino que también apoyo psicológico y emocional. “Es muy necesario evitar el agotamiento físico y mental, situación conocida y que puede presentarse dentro de la evolución de estas pandemias. Hay que recordar que todos estos profesionales tienen familiares a quienes temen contagiar, los cuales están en permanente riesgo de adquirir el virus”, dice. Además, se solicita “cuidar al personal de salud en los ritos y en el respeto a la ocurrencia de situaciones que involucren a pacientes muy graves, fallecidos y otras situaciones que pueden significar gran dolor y duelo en las familias”. Decisión caso a caso En conversación con La Tercera PM, el rector Ignacio Sánchez explica que los lineamientos éticos también deben involucrar la gestión hospitalaria, con la compra de respiradores mecánicos y habilitación de camas, y que la decisión sobre a qué paciente intervenir o no, dependerá de cada caso. “Un paciente que tiene una condición grave de base, como un cáncer, hace que uno tenga que planificar tratamientos menos invasivos o agresivos, respecto a otra persona que no los tenga, por muy avanzada que sea su edad. Porque la edad no es un factor decisivo, hay gente que tiene 75 u 80 años que está muy sana y podría ser intubada. Pero en una persona de 72 años, con factores de riesgo, no es aconsejable un tratamiento invasivo”, explica. La segunda opinión médica, agrega Sánchez, será clave en esta pandemia: “Tenemos que catastrar y capacitar a los hospitales, para que tengan personas que integren los Comité de Ética. Tenemos que prever evoluciones difíciles. Si un paciente se deteriora a la medianoche de un viernes, se debería haber conversado su caso en los días previos, porque estas decisiones no se pueden tomar sobre la marcha”. Sobre este protocolo, el ministro de Interior, Gonzalo Blumel, sostuvo que “esta es una muy buena contribución de la Mesa Social Covid-19, en línea con incorporar los aportes de los expertos, la academia y la sociedad civil al Plan Nacional contra el Coronavirus que lidera el Ministerio de Salud”, dijo En la elaboración del protocolo de Sánchez participaron expertos de bioética y ética clínica del Colegio Médico, la U. Católica, U. de Chile, U. de los Andes, U. San Sebastián, U. del Desarrollo, la Sociedad Médica de Santiago y el Hospital Naval, entre otros. Revise acá el protocolo ético de atención de pacientes en situación de pandemia:

Artículos relacionados