La “fatiga pandémica” y sus consecuencias en la salud mental

Las prolongadas cuarentenas, el teletrabajo, la exposición al contagio para quienes deben cumplir con sus funciones laborales, la inestabilidad económica, etc., han significado una preocupación y notable agotamiento mental para millones personas en el mundo. El vivir en un constante estado de alerta por evitar el contagio según los medios que cada uno disponga afecta nuestra salud mental y emocional.

A este constante estado de agotamiento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha denominado “fatiga pandémica”, la que es producida por este estado de hipervigilancia producto del coronavirus. Además, este estado conlleva también a que las personas pierdan la noción de un potencial riesgo, bajando el perfil a las medidas sanitarias que se han recomendado para evitar el contagio.

Este estado de alerta fuerza al organismo y al sistema hormonal y endocrino, “volviéndonos más vulnerables ante ciertas enfermedades como la ansiedad o depresión”, según afirmó Javier Álvarez Cáceres, psicólogo y especialista en ansiedad.

También está la preocupación económica que ha golpeado a miles de familias. Muchos han perdido sus trabajos o van visto un impacto considerable en sus ingresos, la que genera incertidumbre y un desgaste mental acumulativo.

Por último, la privación de libertad producto de las cuarentenas afecta emocionalmente al romper las rutinas, promocionar el distanciamiento con los seres queridos y la sensación de aburrimiento producto de las limitaciones.

El estrés, la angustia y la ansiedad ha tocado a muchas personas, pero el grupo más afectado es el personal de salud que, además de lidiar con sus problemas, deben hacerse cargo del estado de sus pacientes.

El Colegio Médico de Chile, en conjunto a universidades extranjeras, realizaron el estudio “COVID-19 Health Care Workers Study”, el que develó que aproximadamente el 32% de los profesionales de salud tenían tendencias suicidas debido al extremo agotamiento físico y mental.

Para evitar que estos estados sobrepasen a una persona, expertos enumeran cuatro claves que son útiles para reducir la fatiga pandémica:

1-Normalizar los sentimientos: la OMS establece que compartir nuestras emociones y sentimientos reducen los estados de culpa y es un primer paso para cuidar nuestra salud mental.

2-Bienestar como una prioridad: mantener nuestro bienestar es clave para generar espacios de tranquilidad de la absorbente realidad.

3-Autocuidado físico: cuidar nuestro sistema inmune es importante para evitar el covid-19. Para ello, los expertos recomiendan establecer rutinas de ejercicio y buena alimentación, además de caminatas diarias dentro de lo posible con las medidas correspondientes.

4-Descanso psicológico: Es importante establecer momentos de desconexión del trabajo, el quehacer diario y de la sobreinformación que genera ansiedad, tristeza o enojo. La psicóloga Laura Rojas Marcos indica que “no significa negar la existencia del virus ni olvidarnos de su peligro, sino de no alimentar mensajes que acentúen el desgaste”. Para ello, es importante recuperar pasatiempos y realizar actividades positivas que nos despeje del agobio y la tensión actual.

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