Las aplicaciones de fitness para teléfonos inteligentes y los rastreadores de actividad portátiles aumentan los niveles de actividad física

De acuerdo a un estudio publicado por el British Journal of Sports Medicine, las aplicaciones de fitness para teléfonos inteligentes y los rastreadores de actividad portátiles ayudan a aumentar los niveles de actividad física.

Los autores del trabajo realizaron una revisión y análisis de los datos combinados de la evidencia disponible, y aunque si bien el tamaño del efecto es de pequeño a moderado, los investigadores plantean que puede valer la pena ofrecerlos con receta médica a pacientes motivados, dada la importancia para la salud de aumentar la actividad física diaria en cualquier cantidad.

A nivel mundial, más de una cuarta parte de los adultos no alcanzan los niveles recomendados de actividad física. La inactividad física representa una de las principales causas de muerte en todo el mundo y se cree que cuesta miles de millones de dólares cada año.

Algunas de las estrategias más efectivas para aumentar la actividad física incluyen técnicas de cambio de comportamiento, como el autocontrol y la retroalimentación, aspectos en que las aplicaciones de teléfonos inteligentes y los rastreadores de actividad portátiles pueden contribuir.

La utilización de teléfonos inteligentes está muy extendida, con rastreadores de actividad y aplicaciones de fitness utilizadas por alrededor de un tercio de los adultos de EE. UU. y Reino Unido. Sin embargo, hasta la fecha las revisiones de estas aplicaciones y rastreadores no han producido hallazgos consistentes. Los análisis tampoco se habían centrado en adultos sanos ni en el uso de tecnología de punta.

Para cubrir estas lagunas de conocimiento, los investigadores analizaron bases de datos de investigación en busca de estudios relevantes publicados entre enero de 2007 y enero de 2020, que involucraban a personas sanas de 18 a 65 años sin afecciones a largo plazo.

En total encontraron 35 estudios comparativos adecuados, en los que participaron un total de 7454 personas, 2107 (28%) de las cuales eran mujeres. El periodo de intervención duró entre 2 y 40 semanas, con un promedio de 13 semanas.

La combinación de los datos de 28 de estos estudios mostró que, en comparación con otros enfoques, las aplicaciones para teléfonos inteligentes o los rastreadores de actividad aumentaron la actividad física en un promedio de 1850 pasos por día. Otros siete análisis adicionales de los datos también mostraron que las aplicaciones de teléfonos inteligentes y los rastreadores de actividad aumentaron significativamente los niveles de actividad física.

Las aplicaciones y los programas de seguimiento que también incluían mensajes de texto con indicaciones e indicaciones, y funciones personalizadas, fueron más efectivas. Y ciertos componentes, como el establecimiento de objetivos, la planificación y las tareas clasificadas por grado de dificultad, se asociaron significativamente con mayores niveles de eficacia.

Los investigadores reconocen que los estudios incluidos variaron en diseño y métodos, mientras que la calidad varió de baja a moderada. Y dado el número relativamente pequeño de mujeres involucradas, es posible que los resultados no sean ampliamente aplicables a ambos sexos.

No obstante, “las intervenciones que utilizan aplicaciones de teléfonos inteligentes o rastreadores de actividad parecen prometedoras desde una perspectiva clínica y de salud pública, ya que promueven un aumento significativo en el recuento de pasos de 1850 pasos por día”, destacaron los autores.

“Estos resultados son de importancia para la salud pública según la evidencia reciente que muestra que cualquier actividad física, independientemente de la intensidad, se asocia con un menor riesgo de mortalidad en una forma de dosis-respuesta y que un aumento de 1700 pasos por día se asocia significativamente con menores tasas de mortalidad”, plantea el artículo.

Permitir a los usuarios ir más allá de la “fase de novedad” inicial dependerá de la calidad de la experiencia, la utilidad general y la capacidad de integrarse con otros dispositivos y servicios.

Sin embargo, los autores enfatizan en que, dado el amplio y creciente alcance de los teléfonos inteligentes, “incluso las mejoras modestas en la actividad física pueden producir grandes efectos a nivel de la población”.

En este mismo sentido, el grupo de investigadores afirmó que es probable que sus hallazgos sean útiles para los médicos, “quienes pueden recetar aplicaciones y rastreadores como parte de un proceso de toma de decisiones compartido a personas que parecen estar listas para realizar cambios de comportamiento”.

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