Estudio preliminar arrojó una relación entre la apnea obstructiva del sueño y el deterioro cognitivo

Resultados preliminares presentados en la 73a Reunión Anual de la Academia Estadounidense de Neurología ha encontrado que la apnea obstructiva del sueño es común en personas con deterioro cognitivo, el cual va aumentando con la edad y la severidad del trastorno.

“Dormir mejor es beneficioso para el cerebro y puede mejorar las habilidades cognitivas. Sin embargo, en nuestro estudio, encontramos que más de la mitad de las personas con deterioro cognitivo tenían apnea obstructiva del sueño”, explica el autor del estudio Mark I. Boulos, de la Universidad de Toronto, en Canadá, y miembro de la Academia Americana de Neurología.

El deterioro cognitivo se caracteriza por presentar problemas de memoria, de lenguaje, de pensamiento, aprendizaje de cosas nuevas y falta de concentración, situación que se evidenció durante la investigación. “Encontramos que las personas con trastornos del sueño tenían puntuaciones más bajas en las pruebas de pensamiento y memoria”, comentó durante la conferencia Boulos.

Metodología y resultados

Para llevar a cabo el estudio, se investigó a 67 personas con una edad media de 73 años que presentaban algún grado de deterioro cognitivo. Los participantes completaron cuestionarios sobre el sueño, la cognición y el estado de ánimo, además de una evaluación cognitiva de 30 puntos para determinar su nivel de deterioro cognitivo.

El cuestionario abarcó preguntas sobre fechas, lugares y recordar palabras que con antelación les habían pronunciado los encargados del tes. Para determinar el grado de problema cognitivo, se determinó una tabla de puntuación con un máximo de 30 puntos. De 26 a 30 se consideraba normal, de 18 a 25 deterioro cognitivo leve y menos de 17 deterioro cognitivo moderado a severo.

Para conocer los problemas de apnea del sueño, se instalaron monitores en sus casas rastreando patrones de respiración y niveles de oxígeno. El 52% de los participantes del estudio tenían apnea obstructiva del sueño.

Al entrelazar los resultados, detectaron que las personas con trastorno del sueño tenían un 60% más de probabilidades de obtener una puntuación más baja en la prueba cognitiva que las personas que no tenían apnea del sueño. Las personas con el trastorno obtuvieron una puntuación media de 20,5 en comparación con una puntuación media de 23,6 para las personas sin el trastorno del sueño.

Además, los investigadores encontraron que la gravedad de la apnea obstructiva del sueño se correspondía con el grado de deterioro cognitivo, así como con la calidad del sueño de los participantes, incluido el tiempo de sueño, la rapidez con la que se dormían, la eficiencia de su sueño y la frecuencia con la que se despertaban por la noche.

“Las personas con deterioro cognitivo deben ser evaluadas en busca de apnea obstructiva del sueño porque se puede tratar mediante el uso de una máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) que ayuda a mantener las vías respiratorias abiertas durante la noche”, apunta Boulos.

“Sin embargo, no todos los que prueban la CPAP eligen usar la terapia con regularidad, y esto puede ser un desafío mayor para las personas con problemas de pensamiento y memoria –continúa–. Las investigaciones futuras deben dirigirse a determinar formas de diagnosticar y controlar la enfermedad que sean eficientes y fáciles de uso en personas con deterioro cognitivo”, concluyó.

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