Forman red latinoamericana para acelerar la transferencia de innovación a la salud

Movimiento Salud 2030 es una plataforma de co-creación cuyo objetivo es reunir a todos los sectores para trabajar en torno a un propósito común: lograr comunidades prósperas a través de la innovación en el cuidado de la salud, impulsado por una red de colaboración. La alianza en la que participan el Copenhagen Institute for Future Studies, la consultora Board of Innovation y la farmacéutica Roche, colabora en nueve países de América Latina a través de retos de innovación abierta y espacios de co-creación como mesas redondas, para contribuir a resolver brechas de calidad y fomentar el acceso equitativo a la salud por medio de soluciones de alto impacto.

En Chile, esta iniciativa es liderada por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), entidad que agrupa a cinco universidades nacionales y que desde 2017 es apoyada por Corfo con el desafío de sentar las bases para la transformación digital de la salud.

Treinta organismos públicos, privados y actores de la sociedad civil forman parte de esta red de colaboración en el país, que busca acelerar la transferencia de innovación al sistema sanitario. En la primera mesa redonda, los diversos actores abordaron la visión a tres años, de una estrategia para implementar la interoperabilidad, considerando el fortalecimiento del capital humano necesario para dicha evolución.

“Es importante que participen el ejecutivo, prestadores, desarrolladores de tecnología, startups y la academia. Que nos sentemos en una misma mesa para definir y alcanzar un camino común para promover el uso de las tecnologías en la mejoraría de la atención de salud de los pacientes en nuestro país”, dijo May Chomali, directora ejecutiva de CENS.

Entre sus primeras acciones, la red contempla el desarrollo de programas de innovación –uno de los cuales se desarrolla en el Instituto Nacional del Tórax, de Santiago– y una serie de encuentros de reflexión para delinear algunos de los principales desafíos que enfrenta la salud a nivel continental.

La transferencia de nuevas soluciones y la colaboración pueden ser factores diferenciadores para mejorar brechas históricas del sector en América Latina y potenciar el desarrollo de las comunidades. “Existen todavía desafíos pendientes que presentan serias dificultades para ampliar el acceso a los servicios de salud de manera equitativa. Estos son problemas que no se resuelven solamente con más recursos. También requieren mejorar su uso a partir de un trabajo colaborativo. Después de todo, la salud es un derecho fundamental y un pilar trascendental para la igualdad de oportunidades y la sostenibilidad de la democracia.” explicó Rolf Hoenger, Area Head de Roche Pharma América Latina y Miembro del Advisory Board de Movimiento Salud 2030.

En ese contexto, Andrea Crossley, directora de Innovación de Movimiento Salud 2030 agregó, la alianza busca aportar a que soluciones implementadas a nivel regional sean escalables y que Latinoamérica fortalezca programas de financiamiento y potencie las redes y políticas públicas en la materia. “Buscamos generar el acceso a soluciones innovadoras de una manera mucho más inclusiva”

“Los sistemas de salud en América Latina no son tan abiertos a colaborar con otros sectores de la población. Creemos que trayendo la innovación, con emprendimiento, apoyo a startups y tecnología, se pueden abrir muchas oportunidades para que la salud funcione de manera diferente y efectiva, y logre beneficiar a la población”, señaló Crossley.

Visión a tres años

En Chile, CENS ha asumido el liderazgo local de la alianza, con el propósito de promover acciones y colaboraciones entre diversos organismos. “Creemos que en Chile podemos ser líderes en aprovechar las oportunidades que la innovación entrega a la salud, de manera que esto también pueda ser replicado en otros países de Latinoamérica”, señala la Dra. Chomalí.

Las entidades participantes consideran representantes del mundo público, hospitales, empresas privadas, universidades y exautoridades de salud. Todos ellos se dieron cita en la primera jornada de la iniciativa, denominada “Visión del Futuro ”, efectuada con el propósito de diseñar, de manera colaborativa, estrategias, formas de trabajo, procesos y gobernanza de datos para la salud de las próximas décadas.

“Es importante pensar en estrategias, en la infraestructura digital y en el contexto. Se necesita querer trabajar con datos dentro del país y entre instituciones. La tecnología ya existe, la prioridad es la filosofía, trabajar en conjunto y tener un consenso sobre a dónde queremos llegar.” aseguró Bogi Eliasen, Director de Salud en Copenhagen Institute for Futures Studies y miembro del Advisory Board de Movimiento Salud 2030. La alianza proyecta consolidar una salud más resiliente y sustentable en el mediano plazo.

Antonio da Silva, gerente general de Roche Chile, expresó que la pandemia por el Covid-19 ha demostrado la urgencia de que el ecosistema sanitario trabaje de manera “coordinada y unida”, promoviendo el diálogo y los acuerdos en pos de un sistema que responda a las necesidad de los ciudadanos y mejore su calidad de vida.

“La transformación que requieren los sistemas de salud se va a lograr si trabajamos de manera conjunta y colaborativa. Estamos comprometidos a trabajar con distintos actores, como agrupaciones de pacientes, la academia y autoridades tanto de los sectores público como privado, con el fin de encontrar soluciones sostenibles y escalables que atiendan hoy las necesidades de cada país y para más pacientes”, valoró Da Silva.

El Movimiento ha definido cuatro áreas prioritarias para materializar impactos: acceso y continuidad de la atención; ciencia de datos y soluciones digitales; alianzas y modelos de negocio inclusivos e innovación en biociencia. Dichos impactos se relacionan con dos de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, específicamente el de Salud y Bienestar y el de Alianzas para Lograr Objetivos.

Soluciones de impacto

La red de colaboración incluye a cuatro categorías de actores relacionadas con el ámbito de la salud: gubernamentales o entidades públicas; proveedores de servicios sanitarios, como empresas o centros de atención primaria; aliados de innovación, como universidades o aceleradoras; y el mundo del emprendimiento y el I+D, incluyendo a desarrolladoras, fundaciones y entidades para el financiamiento.

En Chile, CENS tendrá la misión de articular la participación de estos cuatro niveles de instituciones. En el ámbito de la innovación, este centro tecnológico de Corfo fue pionero en apalancar el primer grupo de 30 proyectos en salud digital para el sistema sanitario chileno, en ámbitos como telemedicina y plataforma de interoperabilidad, algunas de las cuales se encuentran en operaciones actualmente.

Andrea Crossley expone que la cobertura formal de la salud en América Latina es, en términos generales, casi de un cien por ciento. Sin embargo, en la realidad, la calidad y el acceso a las prestaciones no es equitativa incluso al interior de cada uno de los países. Movimiento Salud 2030 busca apalancar soluciones de innovación que se hagan cargo de esa brecha.

Para ello, plantea, es fundamental que las nuevas ideas, tecnologías o modelos y procesos respondan a las necesidades de los sistemas sanitarios locales. “Muchas veces –precisa– las soluciones importadas no están adaptadas al contexto local. Creemos que trabajando con actores locales se puede lograr esa conexión entre las necesidades de las comunidades y lo que la innovación centrada en las personas puede lograr ”.

La directora de Innovación de la alianza explica que la salud en América Latina se caracteriza por operar de un modo centralizado, con redes robustas en las principales ciudades y dificultades en el acceso a zonas rurales. De esta manera, los proyectos que surjan de la red serán materializados inicialmente en comunidades con menores niveles de acceso, y desde ahí evaluar su desempeño para lograr escalarlos.

“La tecnología es parte de la solución, pero necesitamos crear las capacidades locales para que la innovación se adapte a la forma en que se trabaja en los hospitales, cambiar un poco la mentalidad, los procesos y las capacidades de trabajo. No contamos con profesionales capacitados para trabajar en un ambiente de interoperabilidad ni tampoco una gobernanza definida”.

“Creemos que a través de la asociación y la colaboración lograremos un mejor impacto, generando sinergias en el sector. No tener iniciativas aisladas, que no se conectan y duplican esfuerzos. Esto también contribuye a dar continuidad en el tiempo a esas nuevas soluciones. Para la Red, en este sentido, es valioso contar con un actor como CENS, que lidere este proceso en Chile”.

La Dra. May Chomalí añade que los integrantes de la alianza avanzarán en distintos ejes habilitantes para una salud que promueva el bienestar de las comunidades de manera sostenible. Y en este contexto, las plataformas tecnológicas son un buen ejemplo de cómo es posible mejorar la calidad y el acceso a la salud de los pacientes a través de nuevas formas de abordar problemas que persisten en el tiempo.

“Durante la pandemia hemos visto cómo la telemedicina, especialmente la teleconsulta, que ha llegado para quedarse, ha sido una herramienta tremendamente útil para los profesionales de la salud y los pacientes. El Movimiento nos da la oportunidad de convocar a expertos para reflexionar sobre estos temas, construir una visión conjunta e impulsar proyectos locales que generen grandes impactos”

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