Fundación Chile, Música y Braille: la biblioteca digital musical accesible para las personas ciegas

Se estima que en Chile cerca de 850 mil personas padecen de alguna deficiencia visual y unas 80.000 sufren de ceguera total. En el país existen políticas de inclusión como el garantizar acceso a la educación básica y media con programas de integración y la Ley Nº 21.015 de Inclusión Laboral, que tiene por finalidad promover la inclusión de las personas con discapacidad, tanto en el ámbito público como en el privado.

A pesar de ello, aún existen brechas por saldar para lograr una integración efectiva de las personas ciegas y con discapacidad visual, como lo es el acceso efectivo a la información. En la actualidad existen lectores de pantallas y diversas aplicaciones que facilitan el acceso al conocimiento y temáticas generales. Sin embargo, el mundo de la música y aprender de manera profesional de ella se vuelve complejo para las personas ciegas, al menos en Chile.

“Cuando accedí a la tecnología del computador fue un cambio en mi vida, puntualmente porque me dio posibilidades de acceder a información, de leer libros que quizá nunca habría leído, la posibilidad de buscar en internet porque tenía mucha preguntas, pero muy pocas respuestas. Me ‘voló’ la cabeza el sentarme frente a un dispositivo y que este me pudiera entregar tanta información”, detalla Edson González, músico de profesión y presidente de la Fundación Chile, Música y Braille.

A pesar de ello, el acceso a la tecnología cuando tenía 18 años no eliminó la barrera para aprender música. A los 13 años aprendió a tocar guitarra gracias a su oído, el cual le ayudó a identificar los distintos “sonidos” que dan vida a la música. “Con el paso del tiempo me di cuenta de que, si bien no tengo oído absoluto el cual es la capacidad de percibir todas las alturas musicales, tenía un oído relativamente educado que me permitía sacar la música que escuchaba”, confiesa.

Comenzó a investigar sobre teoría musical de forma autodidacta y posteriormente ingresó a la universidad para estudiar música y convertirse en profesor. Se matriculó en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (ex Pedagógico), gracias a un cupo especial dispuesto por la universidad, método utilizado ya que la prueba de selección universitaria no se encontraba adaptada en sistema braille ni para lectores de pantalla. Sin embargo, su paso por las aulas no estuvo exento de complicaciones producto de su ceguera.

Si bien la universidad te abre las puertas, nada está preparado, ni la institución ni los docentes. Nos tocó a ambas partes pensar en cómo abordar este desafío, y la verdad es que, gracias a compañeros, mi familia y a algunos docentes, que realmente dieron mucho más que el 100%, pude salir adelante”, detalla Edson.

“Las universidades no se preocupa de ver cómo cursas la carrera, solo te abren las puertas para ingresar y dar cumplimiento a la inclusión. En Chile no hay conocimiento de música braille y los profesores no sabían cómo enseñarme. Tuve la suerte de comprender muchos elementos teóricos, pero no sabía cómo pasarlos al papel”, recuerda González de su paso por la universidad.

Esa dificultad lo llevó a inventar métodos y proponerlos a sus docentes, adaptando el contenido universitario a un lenguaje que le permitiera expresar al resto lo que iba aprendiendo, el cual fue parte de un manual que creado en conjuntos con académicos de la universidad y posteriormente expuesto en Buenos Aires, Argentina.

¿Con ese método solucionaste tu dificultad para aprender música?

-Sí, de hecho, gracias a este pude cursar la carrera, no obstante, sabía que no era una solución definitiva, puesto que en 1830 Luis Braille (creador del sistema braille), además de crear el famoso método de lectura para personas ciegas, también ideó un sistema para leer música, el cual no llegó a masificarse en Chile. En Latinoamérica estamos débiles en esta área.

¿Tu experiencia llevó a crear la fundación?

-La mía, la de personas ciegas y la de otros expertos de otras ramas profesionales que pasaron por un proceso similar al mío. En primera instancia partimos reuniéndonos por redes sociales y hablar de música braille, conocimientos que pude adquirir en clases con Osvaldo Guzmán, destacado organista ciego en Argentina y mi mentor.

Formamos la fundación para lograr convenios con organizaciones, acogernos a tratados internacionales y llegar a más personas. Chile, Música y Braille da acceso a las personas ciegas a material musical en braille. Contamos con 4.500 partituras en nuestro catálogo de las cuales 150 se encuentran adaptadas al formato TBU (Texto Braille Unicode) formato adaptado por el equipo de la fundación, el cual permite que los lectores de pantalla puedan leer braille y a su vez verbalizarlo a los usuarios ciegos como si se tratara de sus propias manos recorriendo una hoja en braille.

Todo nuestro material está a disposición de los usuarios registrados en nuestra biblioteca que acrediten su condición de ceguera mediante un certificado médico o carnet de discapacidad.

¿Es complicado para las personas ciegas acceder a información incluso con internet?

-Sí. Específicamente en Chile hay muy poco material de especialidad de música en braille u otras áreas profesionales como química, matemáticas u otras ciencias. En general, en el país estamos al debe con lo que es la producción de material profesional para personas ciegas. La fundación está orientada para las personas ciegas interesadas en material musical, pero de igual forma realizamos el servicio de transcripción braille relacionados a otros conocimientos.

Compartir el conocimiento

La fundación no se limita solo a poner a disposición material transcrito, sino que también se han encargado de capacitar a personas e instituciones respecto a la lectura braille y disminuir la brecha de acceso a la información que las personas ciegas tienen en la actualidad. “No buscamos ser dueños del conocimiento, queremos compartirlo y que la gente aprenda a crear su material para que todos podamos acceder a la información en igualdad de condiciones”, especifica el presidente de la fundación

La Fundación Chile, Música y Braille debe su amplio catálogo de partituras gracias a los convenios internacionales que tiene con instituciones como la NLS at the Library at Congress, The Filomen M. D’agostino Greenberg Music School, ambas de Estados Unidos; la BrailleOrch and Open Braille Music de China; Partituras Mauro Bernardo de Giovanni de Argentina; la Música em Pontos de Brasil y la Música en Braille de México Fernando Apan.

“Nuestro orgullo es poder decir que somos la primera biblioteca digital accesible para personas ciegas gracias al catálogo que tenemos en nuestra página web www.chilemusicaybraille.org, trabajo que hemos levantado los miembros de la fundación para acercar el conocimiento musical a las personas ciegas”, finaliza Edson González.

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