Terapia con láser para regenerar la piel

Mayo Clinic adopta un nuevo enfoque que potencializa la capacidad del cuerpo de sanar las cicatrices debidas a quemaduras graves. Los dermatólogos de Mayo Clinic emplean tratamientos con láser para desencadenar el poder regenerativo de la piel quemada e intentar mejorar la apariencia y la funcionalidad.

El Centro para Medicina Regenerativa de Mayo Clinic impulsa nuevas terapias regenerativas que transforman la práctica de la medicina y ofrecen nuevas alternativas para tratar aquellas necesidades aún desatendidas de los pacientes.

“La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y su potencial regenerativo es increíble. A través de los tratamientos con láser para las cicatrices, se intenta restablecer la piel al estado previo a las lesiones y darle una apariencia menos desfigurada, más suave y flexible. Intentamos hacer que la piel adquiera  textura, grosor y color normales”, comenta la Dra. Elika Hoss, dermatóloga en Mayo Clinic de Arizona.

Según la Asociación Americana de Quemaduras, casi medio millón de personas en los Estados Unidos anualmente sufren quemaduras graves que requieren atención médica. Por lo general, los injertos de piel sirven para cubrir y sanar las heridas causadas por las quemaduras, pero hay ocasiones en que los tejidos injertados se encogen o contraen y eso restringe terriblemente la flexibilidad alrededor del área lesionada.

La gravedad de la cicatriz producto de la quemadura depende del tiempo que tarda la piel en sanar y de cuán severa es la inflamación en la zona de la lesión. Un proceso de inflamación o de recuperación prolongado lleva en algunos pacientes a la formación de cicatrices gruesas, dolorosas y que producen comezón.

Cuando la piel sufre daños por una quemadura grave, la capacidad de recuperación del cuerpo cambia de rumbo y provoca la aparición de células inflamatorias, vasos sanguíneos y fibroblastos, que son células que producen colágeno. El colágeno es una proteína que contribuye a la composición básica de la piel. En los procedimientos estéticos, a menudo, se ha usado tratamientos con láser, pero ahora sirven como terapia para reparar afecciones debilitantes de la piel, como las cicatrices que dejan las quemaduras.

Los estudios han demostrado que el láser mejora el tejido de la cicatriz porque normaliza el colágeno y equilibra los factores vitales de crecimiento que son necesarios para el proceso de recuperación. Las compañías de seguros de salud ya empezaron a cubrir el costo de las terapias con láser para mejorar la funcionalidad de la piel con cicatrices; sin embargo, como cada plan es diferente, los pacientes deben primero hablar con su seguro de salud para verificar si pueden considerar el tratamiento con láser.

Una alternativa a la cirugía

Después de sufrir un accidente terrible, una paciente de la Dra. Hoss sufrió quemaduras en más del 8% del cuerpo, incluida la cara y los brazos. Como las cicatrices se acumularon y los injertos de piel se contrajeron, la capacidad de la paciente de estirar el brazo y de mover el cuello se vio bastante restringida. La norma del cuidado médico en este caso era proseguir con más cirugías para colocar expansores tisulares en la piel, pero la idea de volver al quirófano después de las cirugías anteriores no era precisamente agradable para la paciente.

No obstante, la Dra. Hoss pudo ofrecerle un procedimiento menos invasivo que implicaba llevar a cabo dos tipos de tratamiento con láser: Láser de colorante pulsado, en el cual un rayo de luz amarilla disminuye el enrojecimiento de las cicatrices y mejora su textura gracias a que modula al sistema inmunitario y a los vasos sanguíneos en ese sitio.

El otro procedimiento es el rejuvenecimiento ablativo fraccional, un láser de dióxido de carbono descarga microrrayos de energía para vaporizar y crear hoyos diminutos en la piel. El láser de dióxido de carbono estimula al cuerpo a producir colágeno nuevo y más sano en la piel, lo cual incita la recuperación.

El procedimiento puede reparar el tejido cicatricial y llevar a que la textura y el grosor sean más normales. El láser también ayuda con la flexibilidad de las cicatrices y la tensión de los tejidos. Además, este procedimiento sirve para aplicar antiinflamatorios de forma tópica a fin de que penetren profundamente en la piel y ayuden con la recuperación, mediante un procedimiento llamado administración farmacológica asistida por láser.

“Gracias a estos procedimientos con láser, la capacidad de la paciente de estirar el brazo y de mover el cuello mejoró un 50 por ciento —comenta la Dra. Hoss— y estos procedimientos pueden restablecer considerablemente la salud de la piel y la apariencia del tejido con cicatrices. Otro beneficio es que estos tratamientos también reducen el dolor y la comezón, además de minimizar la necesidad de analgésicos”.

Los efectos del tratamiento con láser sobre la recuperación pueden tardar hasta seis meses para notarse y, aunque el rejuvenecimiento con láser posiblemente no elimine la necesidad de una cirugía, sí restablece lo suficiente los tejidos para que solo se requiera una cirugía delimitada o un tipo de intervención quirúrgica menos invasiva.

Compartir este artículo
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp

Artículos relacionados

En el estudio más grande de la composición bacteriana intestinal (también llamado microbioma intestinal) hasta la fecha en personas con deficiencia de IgA selectiva por inmunodeficiencia, los investigadores de DTU Bioengineering han determinado que las personas con deficiencia de IgA tienen una incidencia mucho más frecuente de E. coli, y que existen varios factores intestinales que tienen correlación con procesos inflamatorios y patogénicos.