Una nueva investigación esboza que contaminación vehicular podría incidir en el desarrollo de Alzhéimer

Especialistas de la Universidad de California en Davis, encontraron un vínculo entre la contaminación del aire asociada al tráfico vehicular y un mayor riesgo de padecer Alzhéimer, enfermedad que, hasta el momento, no tiene cura.

Para el estudio, publicado en la revista científica Environmental Health Perspectives, se creó un vivero de roedores cerca de un túnel de tráfico en el norte de California para poder imitar, lo más fielmente posible, lo que los humanos podrían experimentar por la contaminación del aire relacionada con el tráfico.

“Este enfoque fue una forma creativa de abordar la cuestión de qué impactos tiene la contaminación del aire en el cerebro en ausencia de factores de confusión como las influencias socioeconómicas, la dieta, etc. Es importante saber si vivir cerca de estas carreteras representa un riesgo significativo para el cerebro humano a medida que envejece», sostuvo toxicóloga de UC Davis, Pamela Lein, autora principal del estudio.

Para los ensayos, los investigadores expusieron a ratas macho y hembra durante 14 meses a aire filtrado o aire contaminado extraído del túnel. Se dividió a los sujetos en dos grupos: ratas de tipo salvaje y aquellas que expresan genes de riesgo de enfermedad de Alzheimer que son relevantes para los humanos.

Para conocer si había alguna incidencia entre la contaminación y el desarrollo de la enfermedad neurodegenerativa, se realizaron pruebas de comportamiento y medidas neuropatológicas para cuantificar la expresión de las características de la enfermedad de Alzheimer en el tercer, sexto, décimo y quinceavo mes.

Resultados

Los resultados arrojaron que la contaminación atmosférica asociada al tráfico aceleró los síntomas de la enfermedad de Alzhéimer. “Esta contaminación está en todas partes y podría explicar el mayor número de personas afectadas en todo el mundo”, manifestó Lein.

Cabe recalcar, que en este estudio no está claro qué componente de esa contaminación es responsable de los efectos en el cerebro. Hay gases, material particulado, polvo de la carretera, desgaste de los neumáticos, vibraciones y ruido involucrados en la contaminación del aire relacionada con el tráfico.

«El siguiente conjunto de estudios es intentar separar los componentes específicos de la contaminación del aire relacionada con el tráfico que impulsan estos rasgos de la enfermedad de Alzheimer», precisó Lein. En esta misma línea, la autora del estudio manifestó que, de identificarse el o los componentes que inciden en el Alzhéimer, “entonces los científicos podríamos acercarnos a los legisladores para desarrollar regulaciones con base científica”, para regular las emisiones contaminantes.

Los expertos esperan que estos resultados refuercen la importancia de identificar los factores que contribuyen a la aparición y progresión del Alzheimer, con el objetivo de generar medidas preventivas, especialmente frente a una población mundial en constante envejecimiento.

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