Estudios sugieren que sedentarismo está asociado a un empeoramiento de la salud cerebral

Distintas investigaciones sugieren que ver televisión a mediana edad durante mucho tiempo, puede ser perjudicial para la salud del cerebro en la vejez. Según concluyen, las personas que entre los 40 y 60 años afirmaron haber visto televisión en exceso, a los 70 u 80 años ya experimentaban menores volúmenes de materia gris en sus cerebros.

Según se especifica en los estudios, que se presentarán esta semana en la Conferencia de Epidemiología, Prevención – Estilo de Vida y Salud Cardiometabólica 2021 de la Asociación Estadounidense del Corazón, utilizaron la visualización de televisión como un indicador del comportamiento sedentario. Además, sostuvieron que el ejercicio regular no es necesariamente suficiente para compensar el tiempo que se pasa sentado.

“Si bien los estudios han demostrado los beneficios del ejercicio para respaldar la salud del cerebro, se sabe menos sobre las posibles consecuencias de un comportamiento sedentario prolongado, como ver televisión, en la estructura y función del cerebro. Es importante tener en cuenta esto porque otros estudios han demostrado que la actividad física y los comportamientos sedentarios pueden tener diferentes efectos sobre la salud y la enfermedad ”, dijo Kelley Pettee Gabriel, MS, Ph.D., FAHA, autora principal de uno de los estudios y profesor de epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Alabama en Birmingham.

La esperanza de vida, a  nivel mundial, está aumentando, por lo que los expertos creen que probablemente estará asociado con un aumento en la prevalencia de deterioro cognitivo y demencia. En todo el mundo, se diagnostican anualmente más de 7 millones de nuevos casos de demencia. Para 2050, se espera que la prevalencia aumente en un 116% en los países de ingresos altos y en un 264% en los países de ingresos bajos.

Principales resultados

Para comprender los efectos del comportamiento sedentario durante la mediana edad en la salud del cerebro, los investigadores examinaron la información de visualización de televisión recopilada en la mediana edad de un subconjunto de participantes del Estudio de riesgo de aterosclerosis en comunidades (ARIC) y el Estudio neurocognitivo de ARIC (NCS).

En el estudio dirigido por la Dra. Priya Palta, profesora asistente de ciencias médicas y epidemiología en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia, se centró en el deterioro cognitivo. Este evidenció que quienes informaron que a veces o con frecuencia veían televisión tenían un declive 6.9% mayor en la función cognitiva durante 15 años, lo que sugiere peores cambios en el rendimiento en las pruebas cognitivas durante el transcurso del estudio.

Además, la actividad física y los hábitos de ejercicio informados por los participantes no parecieron alterar la relación entre el tiempo dedicado a ver televisión durante la mediana edad y los cambios en la función cognitiva y el riesgo de demencia.

Por otro lado, el estudio dirigido por Gabriel, se centró en los marcadores cerebrales estructurales de los escáneres de imágenes cerebrales. Observaron varios marcadores cerebrales estructurales, incluido el volumen de materia gris profunda en el cerebro de cada participante.

“Nuestros hallazgos sugieren que la cantidad de tiempo que se ve la televisión, un tipo de comportamiento sedentario, puede estar relacionado con el deterioro cognitivo y los marcadores de imagen de la salud del cerebro. Por lo tanto, reducir los comportamientos sedentarios, como ver televisión, puede ser un objetivo importante de modificación del estilo de vida para respaldar una salud cerebral óptima”, dijo Palta.

Por último, el tercer estudio, a cargo de Ryan Dougherty, becario postdoctoral en el departamento de epidemiología de la Escuela de salud pública Johns Hopkins Bloomberg en Baltimore, Maryland, donde se evaluaron los datos del estudio Coronary Artery Risk Development in Young Adults (CARDIA), un estudio longitudinal que comenzó en 1985-86 con 5,115 personas de cuatro ciudades de EE. UU. (Birmingham, Ala .; Chicago, Illinois; Minneapolis, Minnesota y Oakland, California).

Para su desarrollo, se calculo el tiempo medio de visualización de televisión durante el periodo de 20 años. Posterior a ello, se tomaron resonancias magnéticas para evaluar las medidas estructurales de la materia gris en el cerebro.

Los investigadores encontraron que una mayor visualización de la televisión en la edad adulta temprana o media se asoció con un menor volumen de materia gris. Además, al igual que con el estudio de Gabriel, la actividad física y los hábitos de ejercicio de los participantes no afectaron la asociación entre el nivel de visualización de televisión durante la mediana edad con las medidas de la estructura cerebral de la materia gris.

“En nuestros hallazgos, ver televisión permaneció asociado con la función cognitiva y el volumen de materia gris después de tener en cuenta la actividad física, lo que sugiere que este comportamiento sedentario puede impartir un riesgo único con respecto a la salud cognitiva y cerebral”, dijo Dougherty.

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