Diálogos en salud: expertos debaten sobre los desafíos y oportunidades para que el sistema de salud sea más sustentable y centrado en el paciente

La iniciativa Diálogos de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con la colaboración del Banco Mundial, la Embajada de Suiza en Chile, Invest Chile, Roche y el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud, recoge la voz de 13 expertos que, por medio de 6 capítulos, relatan sobre cómo construir un sistema de salud sustentable y centrado en el paciente.

“¿Por qué Diálogos? Porque el sistema que soñamos debiera surgir de la co-construcción de las distintas visiones, perspectivas, quehaceres y emociones de los actores involucrados”, se expresa en el documento que sintetiza las entrevistas desarrolladas entre julio y octubre de 2020.

“Toda transformación ocurre en un espacio de diálogo pues éste, y más especialmente la conversación, permite reconocer al otro como persona con sus sentires, emociones e ideas sin preconceptos, prejuicios ni descalificaciones, en suma, transformar el debate, que opera sobre la base de la competencia, por la conversación que descansa en la colaboración”, plantea el doctor Gabriel Bastías, especialista en Salud Pública del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina UC y editor en jefe del documento.

En cada uno de los encuentros, moderados por la periodista Mónica Pérez, se abordaron distintas visiones y temas vinculados al sistema de salud chileno con invitados nacionales e internacionales. Para el médico Especialista sénior de Salud Pública del Banco Mundial y máster en Administración Pública y Gestión del sector Salud, Dr. Luis Pérez, estos encuentros “reflejaron muy bien la amplitud de los temas que fueron presentados y discutidos por los participantes, que representaron a todos los sectores del sistema de salud”.

En el primer encuentro se debatió sobre los distintos sistemas de salud que existen a nivel mundial y cuál de estos modelos debiéramos seguir como país. En esa línea, el ex ministro de Salud, Jorge Jiménez de la Jara planteó que “El sistema chileno, por ejemplo, es un sistema típicamente de parches: hay pegoteo de sistema privado con sistema público. La realidad no es ese modelo bonito en el cual hay salud, financiamiento, capacidad de respuesta, sino que es un sistema bastante más enredado”.

Por su parte, el doctor Gabriel Bastías, explicó que la situación sanitaria generó tensión en el sistema y eso “nos ha permitido ver fortalezas, pero también algunas debilidades que deben ser corregidas. Es probable que post pandemia los sistemas de salud ya no sean los mismos que conocimos hasta la fecha”.

En tanto, el ex ministro de Salud, Emilio Santelices, aseguró que el sistema de salud en Chile no está realizando el mejor de los trabajos: “Estamos llegando tarde: nuestro sistema de atención está atendiendo, si lo lleváramos a otro escenario, autos chocados. El modelo de atención es un modelo del siglo pasado, que no es anticipatorio, preventivo, que no tiene las herramientas”.

De esta mirada preventiva aparecieron distintas propuestas a lo largo de cada capítulo. Una de ellas es la implementación de un modelo de salud basado en los pacientes. Según Christina Akerman, médica y académica de la Dell Medical School de la Universidad de Texas, es necesario hacer un cambio hacia un “enfoque en el paciente. Las personas tienen la ilusión de mejorar sus resultados de salud, por lo que es clave concentrarse en el paciente y entender qué necesidad o necesidades no han sido satisfechas en aquellos con condiciones específicas”.

Por su parte, el presidente de la Personalized Medicine Coalition en Estados Unidos, Edwards Abrahams, destacó que la medicina personalizada trae consigo ahorro de costos, ya que “permite que el sistema de salud sea más eficiente y eso es muy importante. Si no prescribimos medicamentos que no funcionan, ahorraremos en costos”.

Durante su presentación, Abrahams enumeró algunas de las dificultades para aplicar la medicina personalizada. “Primero, el trabajo científico es muy difícil, ya que no es fácil saber de antemano a quién le funcionará una terapia determinada. Luego, el marco regulatorio, que es muy confuso en países como Estados Unidos. Por otro lado, la cobertura y el reembolso, ya que quienes pagan son reticentes a desembolsar dinero por cosas que no entienden o que no han validado clínicamente. Por último, está la adopción clínica de parte del personal médico, ya que ellos deben ser educados y también deben tener la voluntad de cambiar sus procedimientos”, detalló.

Otra propuesta que surgió de los encuentros es la necesidad de tener mayor inversión por parte del Estado. Para Jeremy Veillard, consultor senior del Banco Mundial, el apoyo estatal en cada año de vida es importante. “Una inversión de 1 dólar en cada uno de los primeros años de vida de la persona se traduce en un crecimiento que al final va a generar un retorno de 11 dólares. Sabemos qué tipo de inversiones necesitamos hacer para cada etapa de la vida, pero requerimos hacerlo de forma sistemática, no solo en los primeros años”, señaló.

Por su parte, el gerente general de Roche Chile, Antonio da Silva manifestó que “mejorar la eficiencia y lograr un acceso universal a los mejores tratamientos que garanticen la calidad de vida de los pacientes es una meta que involucra a todos los actores que conformamos el ecosistema de la salud en Chile. Nuestro llamado es a trabajar con todos los que forman parte del sistema de salud, incluidos los responsables de la formulación de políticas, el mundo académico, los pagadores y los profesionales del sector, para encontrar soluciones que tengan sentido y sean sostenibles en el largo plazo”.

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