¿Qué relación tienen la artritis y la fertilidad masculina?

La artritis reumatoide o uno de los otros tipos de artritis inflamatoria, diagnosticada antes o durante los años de máxima actividad reproductiva, puede frenar la fertilidad de los hombres, según una investigación publicada en línea en ‘Annals of the Rheumatic Diseases‘.

La artritis inflamatoria se asocia a la paternidad de menos hijos, a tasas más altas de infertilidad, a la ausencia involuntaria de hijos y a problemas de fertilidad, como la mala calidad del esperma, según los resultados de este estudio.

Esta patología, que incluye la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, la artritis idiopática juvenil y la espondilitis anquilosante se ha relacionado con la infertilidad masculina, la disfunción eréctil y la producción insuficiente de testosterona y/o esperma (hipogonadismo). Pero el impacto de la artritis inflamatoria en la capacidad de los hombres para engendrar hijos sigue siendo en gran medida desconocido.

Para explorar esta cuestión, los investigadores, dirigidos por Luis Fernando Perez-García, reumatólogo del Erasmus Medical Center, en Países Bajos, compararon la tasa de fertilidad, o el número de hijos por hombre, entre los hombres diagnosticados de artritis inflamatoria en función de su edad en el momento del diagnóstico; 30 años o menos; entre 31 y 40 años (considerada la edad reproductiva máxima); y 41 años o más.

Los participantes fueron extraídos de 8 hospitales diferentes de los Países Bajos entre septiembre de 2019 y enero de 2021. Unos 628, mayores de 40 años y que indicaron que el tamaño de su familia era completo, rellenaron un cuestionario sobre los problemas médicos y de fertilidad que habían tenido antes y después de ser diagnosticadas de artritis inflamatoria.

Los investigadores también compararon el número total de embarazos vinculados con cada hombre, el tamaño deseado de la familia, la proporción de hombres sin hijos y los resultados de las evaluaciones médicas por problemas de fertilidad.

Tras ajustar los factores potencialmente influyentes, como la edad actual, el nivel educativo, los antecedentes de enfermedades cardiovasculares y la infertilidad de la pareja, los hombres diagnosticados con cualquier tipo de artritis inflamatoria antes de los 30 años tuvieron un número significativamente menor de hijos que los hombres de los otros dos grupos de edad.

Estos hombres tenían una media de 1,32 hijos, frente a los 1,56 de los diagnosticados entre los 31 y los 40 años, y los 1,88 de los diagnosticados cuando tenían 41 años o más.

Los hombres diagnosticados antes o cuando tenían 30 años también tuvieron menos embarazos (1,45) que los diagnosticados entre 31 y 40 años (1,73) o los mayores (1,98). En los Países Bajos, entre 1 de cada 5 y 1 de cada 4 hombres no tienen hijos. Entre los participantes, 143 (algo más del 22%) no tenían hijos, de los cuales aproximadamente dos tercios (99; 69%) no tenían hijos voluntariamente.

Una vez más, el porcentaje de hombres sin hijos era significativamente mayor entre los diagnosticados antes o a la edad de 30 años (45;34%) que entre los diagnosticados entre 31 y 40 años (39;27%) y los diagnosticados a los 40 años (59;17%).

Además, la proporción de hombres sin hijos de forma involuntaria fue significativamente diferente entre los 3 grupos: respectivamente, 16 (12%); 15 (10%); y 13 (4%). La falta de hijos voluntaria también era diferente: 29 (25%); 24 (18%); y 46 (15%).

Pero entre los que no tenían hijos voluntariamente, la afirmación ‘Mi enfermedad redujo mi deseo de tener hijos’ fue calificada más alto por los hombres diagnosticados a la edad más joven que por los de cualquiera de los otros dos grupos de edad.

Además, un número significativamente mayor de hombres diagnosticados antes o a la edad de 30 años (17%) y entre 31 y 40 años (10%) se declararon insatisfechos con su número final de hijos que los hombres diagnosticados cuando eran mayores (5,5%). Alrededor de un tercio de estos hombres señalaron como razón principal para tener menos hijos su diagnóstico y/o el tratamiento médico asociado al mismo.

En comparación con el grupo de mayor edad, un número significativamente mayor de los diagnosticados antes o durante los años de máxima fertilidad declararon haber sido evaluados médicamente por problemas de fertilidad, cuyo resultado fue una mala calidad del esperma.

Aunque el número de hijos deseados fue menor en los hombres diagnosticados antes y durante sus años de máxima fertilidad, no hubo diferencias significativas entre los 3 grupos, en general, y fue similar a la cifra comunicada por hombre para la población general de los Países Bajos.

Pero, subrayan los investigadores que “la diferencia entre el número de hijos deseado y el final fue significativamente mayor en los hombres diagnosticados antes y durante los años reproductivos, lo que indica que las tasas de fertilidad más bajas se ven afectadas principalmente por la reducción del potencial de fertilidad y no por un menor deseo de ser padres”.

Se trata de un estudio de observación y, como tal, no puede establecer la causa, no obstante hay algunas explicaciones biológicas plausibles para las asociaciones encontradas, explican los investigadores.

Varias proteínas inflamatorias que intervienen en la respuesta inmunitaria asociada a la artritis inflamatoria, como el factor de necrosis tumoral (TNF), desempeñan un papel clave en la regulación de la estabilidad testicular y la producción de esperma.

Los fármacos utilizados para tratar la artritis también podrían tener un papel, sugieren. Efectos secundarios como el hipogonadismo y la mala calidad del esperma se han asociado a agentes inmunosupresores de uso frecuente.

Y se ha calculado que entre los hombres sin hijos que acuden involuntariamente a las clínicas de infertilidad, 1 de cada 4 toma fármacos que podrían afectar a la función sexual, mientras que 1 de cada 10 toma fármacos asociados a la alteración de la fertilidad.

Asimismo, varios factores psicosociales, asociados a su diagnóstico, pueden haber contribuido también a la menor tasa de fertilidad, sugieren los investigadores.

“Debido a los problemas o a las preocupaciones asociadas con el diagnóstico y su tratamiento, y basándose en el consejo médico (o en la falta de él), los hombres con artritis inflamatoria y sus parejas decidieron quedarse voluntariamente sin hijos o retrasar sus planes de ser padres –explican- -. Estos factores psicosociales fueron de especial importancia para los hombres diagnosticados antes del pico de edad reproductiva”.

 

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