Una dieta antiinflamatoria puede ser la mejor opción para su salud cognitiva

A medida que las personas envejecen, aumenta la inflamación de su sistema inmunológico, lo que daña sus células. Sin embargo, las personas que consumían una dieta antiinflamatoria, tenían un menor riesgo de desarrollar demencia, según un estudio publicado en la revista médica Neurology, de la Academia Estadounidense de Neurología.

“Puede haber algunas herramientas nutricionales potentes en su nevera que puedan ayudar a combatir la inflamación que podría contribuir al envejecimiento cerebral”, afirma el autor del estudio Nikolaos Scarmeas, de la Universidad Nacional y Kapodistrian de Atenas en Grecia, y miembro de la American Academia de Neurología.

“La dieta es un factor de estilo de vida que puede modificar y podría desempeñar un papel en la lucha contra la inflamación, una de las vías biológicas que contribuyen al riesgo de demencia y deterioro cognitivo”, advierte.

El estudio examinó a 1.059 personas en Grecia con una edad promedio de 73 años que no tenían demencia. Cada persona respondió un cuestionario de hábitos alimenticios para determinar el potencial inflamatorio de su dieta.

La encuesta recabó información sobre los principales grupos de alimentos consumidos durante el mes anterior, incluyendo lácteos, cereales, frutas, verduras, carne, pescado, legumbres, que incluyen alubias, lentejas y guisantes, grasas agregadas, bebidas alcohólicas, estimulantes y dulces.

En comparación con el tercio más bajo de los participantes que consumieron la dieta menos inflamatoria, los del tercio superior tenían tres veces más probabilidades de desarrollar demencia.  Aquellos en el grupo con las puntuaciones más bajas, lo que indica una dieta más antiinflamatoria, comieron un promedio por semana de 20 porciones de frutas, 19 de verduras, cuatro de frijoles u otras legumbres y 11 de café o té por día.

Aquellos en el grupo con los puntajes más altos, lo que indica una dieta más inflamatoria, comieron una media por semana de nueve porciones de frutas, 10 de verduras, dos de legumbres y nueve de café o té.

Los investigadores hicieron un seguimiento de cada persona durante un promedio de tres años. Durante el transcurso del estudio, 62 personas, o el 6%, desarrollaron demencia. Las personas que desarrollaron demencia tuvieron puntajes promedio de -0,06, en comparación con puntajes promedio de -0,70 para aquellos que no la desarrollaron.

Después de ajustar por edad, sexo y educación, los investigadores observaron que cada aumento de un punto en la escala inflamatoria de la dieta se asoció con un aumento del 21% en el riesgo de demencia. En comparación con el tercio más bajo de los participantes que consumieron la dieta menos inflamatoria, los del tercio superior tenían tres veces más probabilidades de desarrollar demencia.

“Nuestros resultados consiguen perfilar y medir el potencial inflamatorio de las dietas de las personas”, dijo Scarmeas. “Eso, a su vez, podría ayudar a dar recomendaciones dietéticas más personalizadas y precisas y otras estrategias para mantener la salud cognitiva”.

El estudio fue observacional, no un ensayo clínico. No prueba que consumir una dieta antiinflamatoria prevenga el envejecimiento cerebral y la demencia, solo muestra una posible asociación. Una limitación adicional es el breve período de seguimiento, que fue únicamente de tres años.

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