Síndrome de Dumping:  Sepa cómo evitar esta complicación tras una cirugía bariátrica

El cambio de hábitos es lo más esencial a la hora de enfrentarse a una cirugía bariátrica. La obesidad y el sobrepeso son una realidad que preocupa a los especialistas médicos. De hecho, cifras globales revelan que más del 60% de la población adulta tiene algún grado de sobrepeso u obesidad, cuya prevalencia alcanza un 23%, siendo en los varones un 20% y en las mujeres un 29% aproximadamente.

Chile ocupa el cuarto lugar de obesidad con un 25% de prevalencia, sólo por debajo de Estados Unidos (38%), México (32%) y Nueva Zelanda (31%). La cirugía bariátrica ofrece importantes avances en la calidad de vida de pacientes que sufren de sobrepeso y que no han tenido mejoría con sistemas de dieta ni ejercicios, a lo cual la cirugía es una de sus mejores opciones.

Sin embargo, mantener una mala alimentación y falta de actividad física puede traer consecuencias postoperatorias, tales como el síndrome de dumping, también conocido como vaciamiento rápido. El especialista en Cirugía Digestiva de Clínica Los Carrera, Dr. Nicolás Solano, explica que si bien la cirugía “garantiza un resultado más exitoso y a largo plazo respecto a los pacientes que no se operan, también existen complicaciones precoces tales como hemorragias, filtraciones y peritonitis. Mientras que otras complicaciones pueden ser tardías, así como fístulas, hemorragias por úlceras gástricas y obstrucciones intestinales”.

El síndrome de dumping ocurre cuando los alimentos, especialmente los hidratos de carbono, pasan demasiado rápido del estómago al intestino sin pasar por el duodeno, produciendo una serie de síntomas específicos gastrointestinales, tales como diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal; y vasomotores: taquicardia, sudoración, sensación de debilidad, hipoglucemia o una bajada de la presión arterial”, indica el Dr. Solano.

Respecto a cómo se da esta condición, explica que existen dos tipos, “el dumping precoz, el cual puede ocurrir entre 15 a 20 minutos después de comer. Mientras que el otro es el síndrome de dumping tardío, el cual ocurre entre 2 a 3 horas más tarde; y su duración puede llegar a un año, remitiendo los síntomas en la mayoría de los casos de forma gradual y espontánea. El más frecuente es el dumping precoz”.

Los síntomas varían dependiendo de que tipo de dumping se esté dando. Al respecto, el Dr. Solano de la Clínica Los Carrera menciona algunos síntomas dependiendo el cada caso:

En el caso de padecer síndrome de dumping precoz, los síntomas pueden variar entre:

  • Hinchazón abdominal, náuseas, vómitos y calambres.
  • Hipotensión, taquicardia, sudoración fría.
  • Fatiga, enrojecimiento o palidez.
  • Dolor de cabeza, mareos y posible pérdida súbita y breve de la conciencia

Mientras que la sintomatología al sufrir síndrome de dumping tardío es:

  • Debilidad, sudoración y malestar en general
  • Disminución de la concentración
  • Niveles alterados de la conciencia y mareos intensos
  • Hipoglucemia

Si se presentan síntomas del síndrome “lo primero que se debe hacer es sentarse en un sillón recostado y respirar suave y profundamente para relajar el cuerpo. No hay que beber o comer absolutamente nada. Los síntomas pueden durar entre cinco a 30 minutos, si no mejoran después de ese tiempo debe contactar a su médico o ir a urgencias”.

Aunque, el Dr. Solano hace un llamado a no tenerle miedo a la cirugía, ya que “el síndrome de dumping es prevenible con una alimentación sana evitando el consumo de azúcar y alimentos procesados. No beber durante las comidas. Los líquidos deben ingerirse entre 30 y 60 minutos antes o después”.

Sumado a esto, puntualiza que para el tratamiento sea exitoso es necesario integrar este proceso de un equipo multidisciplinario, que integre un nutricionista, kinesiólogo y profesionales del área de la psicología. Deben ser constantes en el tiempo, a fin de evitar efectos rebotes y complicaciones post operatorias como el síndrome de dumping.

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