preocupación calculos renales

Preocupación por aumento de cálculos renales en Chile, hábitos alimenticios sería su principal causa 

La litiasis urinaria, más conocida como la formación de cálculos renales, es un depósito de minerales que se acumulan en la vía urinaria formando piedras. Estas pueden quedarse en el riñón, uréter o vejiga y ser de distintos tamaños, desde un grano de arroz hasta el porte de la palma de una mano. 

Entre sus causas se encuentran las enfermedades metabólicas y las malformaciones en la vía urinaria, sin embargo, el estilo de vida sedentario y los hábitos de alimentación serían un factor clave, según reveló un estudio realizado por Clínica Santa María y académicos de las universidades Finis Terrae, de La Frontera y Autónoma de Chile.

“Al analizar los principales componentes de litiasis urinaria en un grupo de 649 pacientes, encontramos que el calcio se presentaba en un 75% de los cálculos, seguido por oxalato de calcio, composiciones mixtas de calcio, hidroxiapatita y ácido úrico”, afirma el doctor José Antonio Salvadó, urólogo de Clínica Santa María.

Este resultado, explica, “nos lleva a pensar que la formación de estos depósitos minerales estaría estrechamente relacionada a nuestros hábitos alimenticios, deportivos y la tendencia al alza de enfermedades crónicas asociadas a litiasis, las que han ido adquiriendo un comportamiento similar a la de países desarrollados”.

Así, en un contexto donde, según la OCDE, cerca del 74,2% de la población adulta en nuestro país sufre de obesidad o sobrepeso, la incidencia de litiasis urinaria ha aumentado en las últimas décadas, afectando a casi 2 de cada 10 chilenos, en su mayoría, hombres entre 40 y 60 años.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

Si bien en la mayoría de los casos la litiasis urinaria es asintomática, un grupo de personas presenta cólico renal, que se caracteriza por un dolor intenso en la zona lumbar y que requiere atención de urgencia por la magnitud de las molestias.

Dentro de los procedimientos que se ofrecen para el tratamiento de esta enfermedad, destacan tres técnicas quirúrgicas, todas mínimamente invasivas: la Nefrolitectomía Percutánea, Uretero-Renoscopía flexible y Litotripcia extracorpórea.

“La realización de uno u otro procedimiento es una decisión compartida entre médico y paciente, dado que cada técnica tiene indicaciones establecidas, pero siempre es el paciente quien define por cuál tratamiento opta”, comenta el Dr. Cristobal Mülchi, urólogo de Clínica Ciudad del Mar.

La primera de ellas, la nefrolitectomía o nefrolitotomía percutánea, consiste en una intervención quirúrgica que se realiza a pacientes que tienen cálculos renales de gran volumen, principalmente, mayores a 2 centímetros.

“El principal beneficio de este procedimiento es que, en pacientes con cálculos voluminosos, hay una mayor probabilidad de que con una sola intervención se logren eliminar estas piedras, comparado con otras técnicas quirúrgicas como la ureteroscopía flexible o la litotripcia extracorpórea”, detalla el especialista. 

En esta cirugía, el especialista accede al interior del riñón realizando una punción con una aguja especial desde la zona lumbar, la que permite dilatar el trayecto puncionado. Tras completar este proceso, se ingresa una cámara al interior del órgano, junto con un instrumento para fragmentar estos cálculos, los que son extraídos sistemáticamente con una pinza, dejando el riñón libre de estas piedras.

La intervención es mínimamente invasiva, ya que la incisión que se realiza para acceder al riñón es de 1 centímetro aproximadamente. Además, el tiempo de estadía hospitalaria es de 48 horas en la mayor parte de los pacientes y la reinserción laboral es generalmente a los 14 días, dependiendo de la carga física que implique el trabajo de la persona.

 

Compartir este artículo

Artículos relacionados

El Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) realizó una investigación sobre la sostenibilidad de la dieta chilena, arrojando que la alimentación de cada persona produce diariamente 4,67 kg CO2eq y un consumo de 4.177 litros de agua. Estos valores estarían por sobre las medias mundiales por persona/día (780 litros).