Investigación chilena plantea potencial diagnóstico del Alzheimer a través de los ojos

Un grupo de investigadores, liderado por los doctores Max Chacón y Leonel Medina, del Departamento de Ingeniería Informática de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), realizó un estudio que podría entregar un innovador modo de detectar el Alzheimer a través de los ojos, específicamente en las señales eléctricas generadas en la retina, ante distintos estímulos visuales.

El grupo de investigación multidisciplinario, que reunió los ámbitos de la salud con ingeniería, compuesto por Max Chacón, Leonel Medina, Joaquín Araya-Arriagada, Sebastián Garay, Cristóbal Rojas, Claudia Duran-Aniotz y Adrián Palacios, demostró -a través del modelamiento matemático- una relación entre la función de la actividad eléctrica y la presencia temprana de esta enfermedad degenerativa que afecta a casi 35 millones de personas en el mundo, según la OMS.

La reciente investigación publicada en la revista Scientific Reports, de Nature, realizó el modelamiento matemático de un concepto que existe en fisiología, llamado “complejidad”. La idea es que la complejidad de un cerebro va decreciendo, ya sea con la edad o con la enfermedad. Y, por el contrario, mientras funcione bien se mostrarán altos índices de complejidad.

Para el Dr. Leonel Medina, académico del Departamento de Ingeniería Informática de la Usach, impulsor de la investigación junto con el Dr. Max Chacón, del mismo Departamento, los hallazgos representan un avance significativo.

“Encontramos que la actividad eléctrica de la retina (tejido en el globo ocular, donde están los fotoreceptores) ante ciertos estímulos luminosos, es menos compleja en animales enfermos y más viejos que en aquellos sanos y más jóvenes. Para estimar esta complejidad biológica, usamos herramientas matemáticas de entropía, que calculan qué tanto grado de desorden existe en las señales medidas”, planteó.

Identificar el Alzheimer de manera temprana

Para determinar si estos resultados se replicarán en personas se requieren más investigaciones, incluyendo mediciones en pacientes y en personas sanas.

“Sin embargo, estamos muy optimistas de que las herramientas que utilizamos ayuden, en el futuro, a identificar la enfermedad de Alzheimer de manera temprana”, resaltó el Dr. Medina.

“Se acumula cada vez más evidencia de que la complejidad biológica disminuye en enfermedad, y estudios similares han mostrado posibles aplicaciones en el diagnóstico de, por ejemplo, la depresión y la enfermedad de Parkinson. La clave está en encontrar el biomarcador apropiado y, al parecer, en el caso de la enfermedad de Alzheimer, el globo ocular y el sistema visual estarían entregando alertas tempranas que podrían detectarse con estas herramientas”, puntualizó.

Liderazgo de la Usach

Encontrar métodos de diagnósticos innovadores y efectivos requiere de esfuerzos multidisciplinarios. En este caso particular, la Ingeniería Biomédica ha tomado gran protagonismo en las últimas décadas por contribuir, con herramientas ingenieriles, para el desarrollo de métodos y tecnologías para el diagnóstico y tratamiento de patologías.

El alto grado de desarrollo de las tecnologías médicas actuales es resultado del trabajo colaborativo entre profesionales de la ingeniería y las ciencias de la salud.

La Usach ha sido pionera en Chile en el uso de las herramientas de complejidad y entropía en señales biológicas. Hace varios años, el Dr. Max Chacón, de Ingeniería Informática, conoció sobre la teoría de la complejidad en sistemas biológicos y, desde entonces, la ha estado aplicando al estudio del sistema de autorregulación cerebral sanguínea y otros.

Para este estudio, se estableció una colaboración con investigadores de la Universidad de Valparaíso, Universidad Adolfo Ibáñez y Universidad Católica para probar experimentalmente la idea original del Dr. Chacón, de que lo observado en el sistema de autorregulación cerebral podría manifestarse también en la electrofisiología de la retina.

Fuente: Usach.cl

Compartir este artículo

Artículos relacionados

Los ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, han creado un nuevo modelo de tejido hepático que permite seguir los pasos de la regeneración del hígado con más precisión de lo que era posible hasta ahora. Con ello, esperan aprovechar la capacidad regenerativa del hígado para tratar enfermedades crónicas, según publican en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.