¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando sentimos frío?

Si bien nuestro organismo se adapta a los cambios de temperatura, hay efectos que pueden producirse ante una exposición prolongada o sin los resguardos necesarios. Cabe preguntarse, entonces ¿qué le pasa al organismo al exponerse al frío?

El doctor Felipe Rivera, broncopulmonar del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, señala que «nuestro organismo está preparado para temperaturas frías hasta cierto punto».

Al respecto, explica que «nuestro aparato respiratorio está cubierto por una mucosa que recubre toda la superficie de las fosas nasales, la tráquea, los bronquios, tejidos que están abiertos hacia la calle. Esta superficie mucosa está irrigada con sangre, con vasos sanguíneos, y estos vasos sanguíneos traen las defensas, la inmunoglobulina, los anticuerpos y las células defensivas, que son los glóbulos blancos».

El frío, detalla, produce vasoconstricción, es decir, «disminuye la llegada de sangre, especialmente en las fosas nasales, en la parte más externa del aparato respiratorio. Por lo tanto, se pierde el mecanismo defensivo esencial, que es calentar el aire y humedecerlo. Entonces, un frío con viento helado produce disminución de la capacidad defensiva, lo que significa que los gérmenes llegan y no son atacados eficientemente en aquellas personas que son susceptibles, es decir, asmáticos, fumadores, y los que tienen enfermedades de su defensa corporal, de su defensa inmunológica».

Poca flexibilidad

El especialista en Medicina Interna, Dr. Fabián Miranda, afirma que el cuerpo está diseñado para tener una temperatura estable durante todo el año, independiente de la estación en la cual nos encontremos, sea de frío o calor. Por ello, cuando una persona se encuentra en una situación extrema, la baja en la temperatura corporal sí puede tener efectos negativos.

«Alguien que esté viviendo en situación de calle, si no logra mantener su temperatura corporal, -estamos hablando de un par de grados, no más, por ejemplo, de 36 bajar a 35 o 34 grados-, eso puede producir la muerte. Así de crítico es el sistema. No hay mucha flexibilidad para las temperaturas que tienen que estar protegiendo todos los órganos», advierte.

Cuando una persona se expone al frío en condiciones comunes y corrientes, el cuerpo se mantiene a 36-37 grados, pero hay zonas que están expuestas a las bajas temperaturas, por ejemplo, la piel y el sistema respiratorio. En el caso de este último, hay efectos o consecuencias nocivas para la salud.

Temperaturas extremas

El doctor Miranda afirma que en este caso lo que puede ocurrir es “hipotermia y las lesiones por congelamiento. Pero, cuando estamos en una situación así (temperaturas extremas), también en la piel hay varias cosas que pueden aparecerle a las personas, como los conocidos ‘sabañones’ cuyo término médico es eritema pernio”.

Otro fenómeno que ocurre cuando estamos expuestos a bajas temperaturas es “que los vasos sanguíneos se contraen, se achican y no circula bien la sangre por zonas que se exponen al frío. Hay un fenómeno que se llama acrocianosis o síndrome de Raynaud, que hace que la punta de los dedos se pongan azules, fríos y sea muy doloroso. Las personas que tengan esa predisposición tienen que evitar exponerse a las bajas temperaturas”.

Cuidados

El doctor Felipe Rivera aconseja tomar algunas medidas para no sufrir complicaciones durante el invierno y los días más fríos.

Para aquellas personas que son susceptibles a resfriarse o a sufrir de afecciones respiratorias, lo primero que recomienda el broncopulmonar es proteger las vías respiratorias.

“Utilizar una bufanda, un pañuelo, junto a tener mucho cuidado entre pasar del brusco frío al calor. No irritar las mucosas con la inhalación de sustancias extrañas porque nuestro aparato respiratorio está preparado para recibir aire y no otra cosa”, puntualiza.

Finalmente, el doctor Miranda dice que durante los meses de otoño e invierno también se suma una mayor susceptibilidad a tener cambios de ánimo, a nivel emocional de las personas.

“Uno podría decir que hay problemas en el ánimo, en la piel y problemas en el aparato respiratorio. Y en temperaturas bajo cero, ya son lesiones graves por congelamiento y por hipotermia”, finaliza.

Fuente: Hospital Clínico Universidad de Chile.

Compartir este artículo

Artículos relacionados

La demanda de hígados de donantes para pacientes trasplantados supera la oferta, y más del 15% de los pacientes en lista de espera mueren al cabo de un año. Un nuevo estudio internacional ofrece apoyo para aumentar el uso del trasplante de hígado de donante vivo (THDV) en los países occidentales y reducir el desequilibrio entre la oferta y la demanda de órganos, según publican sus autores en el 'Journal of Hepatology', la revista oficial de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado.