Diabetes mellitus: la importancia de la educación para proteger el futuro

En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemoró el 14 de noviembre, el Dr. Néstor Soto Isla, jefe de Endocrinología y Diabetes del Hospital San Borja Arriarán, expresidente de la Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes, y Profesor Agregado Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, nos entrega la siguiente columna acerca de esta creciente enfermedad.

“Con una cifra estimada que supera los 500 millones de personas viviendo con diabetes a nivel mundial, la International Diabetes Federation (IDF), ha querido enfatizar la importancia que tiene el tema de educación para cambiar la historia natural de esta enfermedad a nivel global, mediante el lema Educación para proteger el futuro.

En Chile, de acuerdo con cifras de la última encuesta nacional de salud de 2017, la prevalencia de diabetes es de 12,3%, cifra que ha avanzado progresivamente en las tres encuestas realizadas, paralela al incremento de la obesidad y que permite proyectar una cantidad de aproximadamente dos millones de personas viviendo con esta enfermedad.

La educación en diabetes es fundamental tanto para prevenir la aparición de la diabetes, como para evitar las temidas complicaciones. En la diabetes mellitus, que constituye aproximadamente el 95% de los casos, se conocen los factores de riesgo y se ha demostrado el rol que tiene, en términos de prevención, realizar un cambio de estilo de vida, con adopción de una alimentación saludable e incremento de actividad física,.

En Chile se cumple desde hace varios años el objetivo de diagnosticar la diabetes en forma relativamente oportuna, la que supera el 80% de los casos; sin embargo, a pesar de ser diagnosticados, el número de pacientes que está bajo tratamiento y el porcentaje que logra las metas de buen control está todavía lejos de lo esperado. Hay que considerar que, dentro de los objetivos de la terapia, está no solamente el lograr cifras de glicemia adecuadas, sino también un buen control de la hipertensión arterial, obesidad, dislipidemia y tabaquismo.

Educación

La educación en diabetes no puede quedar solamente en manos de especialistas, puesto que Chile cuenta sólo con 187 especialistas acreditados en Diabetología, sino que cumple un rol fundamental el equipo de salud en nivel primario de atención que incluye, además del médico general, a enfermera, nutricionista y técnicos de enfermería, incorporando idealmente otros integrantes como profesionales de salud mental, kinesiólogos y podólogos.

En este nivel se atienden la inmensa mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 y, si logran tener un buen nivel resolutivo, pueden evitar el avance de las complicaciones y reducir la inmensa carga de la enfermedad en términos económicos y de calidad de vida.

Algunas facultades de Medicina han desarrollado programas de formación de postgrado en Diabetología en las últimas dos décadas, lo que ha permitido enfrentar, parcialmente, el explosivo aumento de la enfermedad y su complejidad, pero aún resultan insuficientes para las necesidades del país.

Rol de asociaciones y sociedades

También han jugado y juegan un rol muy relevante en educación en diabetes las asociaciones de pacientes, que permite dar una visión desde la experiencia de padecer la enfermedad, con un enfoque complementario a la de los profesionales de la salud.

En Chile, la Fundación de Diabetes Juvenil (FDJ), enfocada principalmente a educación en diabetes tipo1 y la Asociación de Diabéticos de Chile (Adich) en diabetes tipo 2, han perseverado en realizar educación de calidad a sus asociados y a quienes lo soliciten, formando además monitores que pueden multiplicar las acciones.

La IDF es una organización mundial que tiene la característica de reunir a asociaciones de profesionales de salud, especialmente sociedades científicas, así como asociaciones de pacientes. El objetivo de esto es actuar en forma conjunta para tener mayor impacto con las acciones realizadas en los respectivos países miembros, con énfasis en aspectos educativos.

Las sociedades científicas promoviendo el conocimiento a través de cursos, seminarios y Congresos de la especialidad y las asociaciones de pacientes facilitando el acceso y la aplicación de dichos conocimientos entre sus asociados. El trabajo conjunto puede potenciar las acciones y permitir mejorar los niveles de control y la prevención de complicaciones.

Fuente: INTA.

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