Pese al mandato de Salud de desmantelar camas UCI, se mantendrá duplicada la capacidad crítica hasta fin de año

Si bien, los casos de Covid-19 han aumentado en los últimos días, estos están lejos de los números críticos que se registraron durante 2020 y comienzo de 2021. El cuantioso número de pacientes graves obligó al Minsal ordenar a los prestadores públicos y privados de salud a incrementar su capacidad de camas críticas.

Hoy los casos de gravedad han disminuido y, según informan desde El Ministerio de Salud, una de cada cuatro camas de complejidad está siendo ocupadas por pacientes con coronavirus. Esta realidad motivó a la subsecretaría de Redes Asistenciales a mandataron los recintos públicos y privados a desmantelar las camas UCI extras y comenzar a atender la lista de espera.

A raíz de ello, en el sistema público se han dejado habilitadas 1.238 cupos críticos hasta finales de año, disponiendo de 598 cupos UCI adicionales a los que existían antes de la pandemia. Según explicó la jefa (s) de división de Redes Asistenciales, Beatriz Martínez a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, esta medida es para seguir atendiendo a los pacientes Covid-19 y también para atender a aquellos pacientes con enfermedades crónicas y en lista de espera.

Con este ajuste, si Chile hasta antes de la pandemia contaba con una tasa de 5,25 camas UCI en la red pública por cada 100 mil habitantes, el estándar se eleva a 10,51 plazas críticas, cercana al estándar OCDE de 12 camas UCI por 100 mil habitantes.

Para Luis Castillo, decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la U. Autónoma y ex coordinador de la red crítica del Minsal, explica que antes de iniciarse la pandemia, entre enero y febrero de 2020, se realizó un catastro de número de camas públicas y privadas. “Hay regiones donde la relación público-privada era desbalanceada, con regiones que tienen solo camas públicas UCI. En promedio, en el sector público había cinco camas críticas cada 100 mil personas. Y junto al sector privado, esa tasa estaba en torno a siete cupos UCI. Este número de camas es muy razonable frente al desarrollo de la pandemia y a los que nos queda en lista de espera. Nos deja también en una situación bastante razonable ante un rebrote”.

Por su parte, el director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, Héctor Sánchez, puntualiza que “me parece razonable que el país comience a reducir sus camas críticas, pero debe ser de forma prudente. Que no sea demasiado pronto ni de forma demasiado apresurada. Yo no estoy seguro si el plan es lo suficientemente paulatino, pues Delta u otra nueva variante de preocupación nos pueden dar sorpresas en cuanto a los requerimientos hospitalarios por Covid-19”.

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