Dra. María José Escaffi: “Para tratar la obesidad se requiere de un equipo especializado y que aborde el problema desde todas sus múltiples causas”

Según los últimos datos de la OCDE, el 74% de la población adulta en Chile tiene obesidad, siendo solo superado por México con un 75,2%. Los datos son preocupantes, dado que es una enfermedad crónica y se relaciona con más de 236 patologías y un mayor riesgo de 13 tipos de cánceres, además de consecuencias sociales.

La obesidad no solo es un problema en la población adulta, pues según el reporte del Mapa Nutricional 2020 de Junaeb, el 38,2% de los niños tienen un rango de peso normal, un tema que se agrava, si se considera que el 29% de la muestra tiene sobrepeso y el 25% obesidad, en cursos como pre-kínder, kínder, primero básico, quinto básico y primero medio.

La Organización Mundial de la Salud ya ha declarado a la obesidad como una pandemia mundial, considerando que al año fallecen cerca de 2,8 millones de personas por esta enfermedad. “La obesidad es una pandemia primaria. De hecho, estaba previo al COVID y muchos de nosotros no manejábamos el término pandemia por no haber estado expuesto”, declara la médico internista y nutrióloga, Dra. María José Escaffi, académica de la Universidad de Chile, Universidad Mayor y la Universidad Adolfo Ibáñez, Co directora del Magíster Conducta Alimentaria UAI, directora Diplomado Obesidad UAI, y miembro de la de Asociación Chilena de Nutrición y Metabolismo (ACHINUMET)

¿Por qué la obesidad es considerada en la actualidad como una enfermedad?

La obesidad se define como enfermedad porque es la acumulación anormal de tejido graso que produce impacto en la salud. Hay una pérdida de equilibrio homeostático, que es un equilibrio bastante fino de nuestro organismo. Tras investigaciones se definió a la obesidad como una enfermedad como tal y no como una condición, como se habla antes pensándola solo como un factor de riesgo.

Además, el declararla como enfermedad tiene también que ver con los riesgos asociados en salud al tratar la obesidad, tanto en la salud de las personas como en sus implicancias sociales y económicas. Es más beneficioso tratar a un paciente que es portador de obesidad cuando comienza con la enfermedad que cuando tiene obesidad más diabetes, hipertensión, infertilidad, problemas gastrointestinales o digestivos o problemas de cáncer. Está visto que los países que tienen mayores tasas de obesidad, el PIB baja.

¿Cuál es la relación entre la obesidad y otras enfermedades?

Se han descrito más o menos 236 enfermedades asociadas a la obesidad y se ve éste como el tronco del árbol, siendo las otras enfermedades las ramificaciones de la misma enfermedad.  De ahí que en Chile muera una persona con obesidad por hora, según datos del Ministerio de Salud.

La obesidad es una enfermedad crónica y multi causada. Es mucho más que un tema de fuerza de voluntad, dado que hay una genética que determina alrededor del 70% del peso corporal y solo un 15-20% es modificable por alimentación y ejercicio, Por ello, requiere de un equipo especializado y que aborde el problema desde todas sus múltiples causas, que acompañe, oriente y guíe a quien consulta, en el proceso de lograr un peso saludable y, con ello, el tratamiento de sus enfermedades asociadas.

Un tema que aborda usted es sobre los cambios epigenéticos producidos por la obesidad. ¿Podría explicar en qué consiste esto?

Los cambios epigenéticos son modificaciones genéticas que afectan la actividad genética sin cambiar la secuencia del ADN. Este tiene consecuencia en que nuestros hijos e hijas sufrirán cambios que activan o inactivan los genes a causa de la edad y la exposición a factores ambientales (alimentación, ejercicio, medicamentos y sustancias químicas tóxicas). Estos cambios modifican el riesgo de enfermedades y a veces se heredan de padres a hijos.

Pasa que hay personas que genéticamente tienen un peso más alto y pueden estar muy saludable y ahí no habría cambios epigenético, pero hay varios factores que van a influir en como nuestros genes se van a expresando y cómo se va modulando. Por eso se recomienda a las personas, por ejemplo, que tengan consultas preconcepcionales y que se trate el tema de la obesidad como enfermedad previo a buscar un embarazo.

¿Y cuáles son las consecuencias que esto tiene para para la población en general?

La obesidad es una enfermedad que afecta de manera global y Chile es el número dos en tasa de sobrepeso y obesidad en el mundo. Esta tiene implicancias a nivel económico y social, por ello se debe enfrentar como una enfermedad con políticas que ayuden a tratar la patología y prevenirla. El aumento de la obesidad conlleva a un aumento de otras enfermedades. Es decir, aumenta la población enferma y con ellos los costos que implica el tratar esas enfermedades para el país.

¿Cómo debe enfrentar la obesidad el país para bajar sus índices y tener una población saludable?

La obesidad es una enfermedad multi causada, de hecho, por eso el tratamiento tiene que ser multifactorial. La solución no pasa solo por cerrar la boca a moverse más, como se abordaba antes, sino que pasa por un tratamiento y por un manejo que es multidisciplinario y mancomunado, acá el paciente tiene que ser participante del proceso, tiene que tomar conciencia de que es una enfermedad que amerita un tratamiento a largo plazo y de vigilancia crónica que logra un peso saludable. Esto no es buscar un peso bajo para el verano, es algo que va muy a largo plazo y hay que estar vigilando siempre. Tiene que ver con tratamientos médicos acompañados de estilos de vida saludable donde influye cuanto duermo, como duermo, como manejo los niveles de estrés, si me estoy alimentando de forma consciente, más que hacer dietas y restricciones.

¿Qué medidas se debería tomar a nivel nacional para controlar la obesidad y así disminuir sus índices y también los problemas que pueden traer al futuro?

En primer lugar, reconocerla como una enfermedad es importante, porque hasta ahora se ve como un problema estético o como un problema de voluntad, entonces todo el peso recae en quienes la padecen. Entonces, concebirla como enfermedad en un punto de inflexión para empezar a abordarla como tal.

Creo que lo más importante es educar de manera transversal, educar a las mamás que están criando niños, educar a los niños en el colegio, educar las familias respecto al regaloneo a través de la comida y los dulces y educar también a los profesionales de la salud para que no estigmaticen a quien padece obesidad. Muchas veces lo que pasa en salud es que algún profesional no construye nada positivo en la persona con obesidad, porque no sabe qué es lo que hay detrás de ese peso alto, no está otorgando soluciones.

Se debe entregar un tratamiento oportuno y efectivo donde el paciente con obesidad pueda ser visto por un/a médico, nutricionista, kinesiólogo, por psiquiatras, psicólogos, nutriólogos, con cirujano eventualmente. Puede que sea un paciente que solo necesita cambiar su conducta alimentaria, puede que un paciente necesite solo aumentar su actividad física o puede que necesite tratamiento, va a depender de cada caso y diagnóstico.

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