Investigación – Publicaciones

Un nuevo estudio sobre la comprensión actual de la conexión entre el microbioma intestinal y la respuesta terapéutica a la inmunoterapia, la quimioterapia o la cirugía del cáncer, señala formas en que el microbioma podría ser un objetivo para mejorar el tratamiento al comprobar que puede alterar la respuesta al tratamiento oncológico, según publican sus autores en la revista 'JAMA Oncology'.
Los tratamientos farmacológicos existentes para la depresión, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y otros antidepresivos, no siempre son efectivos para el tratamiento de la anhedonia. En otras palabras, aunque las personas que los toman a menudo sienten una mejora en su estado de ánimo general, no siempre recuperan la motivación para participar en actividades gratificantes.
Un artículo de revisión de los investigadores de Mayo Clinic enfatiza que el cáncer colorrectal de aparición temprana, definido como el que se diagnostica antes de los 50 años, continúa aumentando constantemente en los EE. UU. y otros países de ingresos más altos. Este aumento, junto con una disminución en los casos de inicio tardío debido principalmente a la detección, ha cambiado la edad promedio en el momento del diagnóstico de 72 años a principios de la década de 2000 a 66 años en la actualidad.
Una herramienta de inteligencia artificial (IA) desarrollada por investigadores de Cedars-Sinai predijo con precisión quién desarrollaría cáncer de páncreas en función de cómo se veían sus imágenes de tomografía computarizada años antes de que se les diagnosticara la enfermedad.
En comparación con la población general, las personas con enfermedades mentales graves, como la esquizofrenia, tienen niveles más altos de mortalidad relacionada con el sistema cardiovascular, y esa asociación se ha hecho más fuerte en las últimas décadas, según un nuevo estudio publicado en la revista 'PLOS Medicine'.
Las alteraciones comunicativas en pacientes con afasias progresivas primarias (APP) pueden debutar de forma temprana, a partir de los 50 años en adelante, en conjunto con cambios conductuales y alteraciones cognitivas que pueden variar según el tipo de afasia. Si bien este cuadro no es curable, un estudio de la Facultad de Medicina UC permitiría incorporar tempranamente tecnologías de neuroimágenes y de estimulación cerebral, que permitan explorar y estimular las áreas del cerebro afectadas por este tipo de afasia, con el fin de intentar mejorar la comunicación verbal y la calidad de vida de los pacientes.